Actualmente, podemos encontrar una cantidad inimaginable de productos financieros con diferentes objetivos. Las personas y empresas disponen de un gran abanicos de posibilidades para la gestión de sus finanzas. Por ello, es importante conocer de forma general en qué consisten los productos que podemos encontrar en las entidades financieras y de inversión, para saber dónde tenemos que apostar en cada momento.

En cada momento o situación de la vida de una persona, o en el desarrollo de una organización empresarial, se pasa por diferentes etapas en las que se poseen diferentes necesidades. Inversión, ahorro o financiación, son algunas de las diferentes opciones por las que apostaremos en algún momento.

Tipos de productos financieros

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¿Qué tipos de productos financieros existen?

Los productos financieros son instrumentos que se consiguen a través de los bancos o los mercados financieros para conseguir financiación u ofrecerla con el objetivo de obtener una rentabilidad, es decir, invertir. De esta forma se explica cómo funciona el mercado, ya que es el lugar en que se encuentran los diferentes actores que intervienen las operaciones, donde unos necesitan financiación y otros que poseen excedentes la ofrecen para obtener beneficios.

Los productos financieros también cuenta con una calificación o rating, con la que se otorga una puntuación en función del riesgo que conlleva su adquisición. Cuanto mayor sea la puntuación, mas arriesgado será invertir o adquirir ese tipo de productos. Aquí te mostramos los diferentes tipos de productos financieros a los que puedes acudir dependiendo de las necesidades que tengas en cada momento. Si pinchas en los enlaces de cada uno de los productos podrás ampliar la información con todo lo que debes saber acerca de ese tema.

Productos financieros de ahorro

Para las personas que quieren guardar su dinero para el futuro, con el objetivo de disponer de él en situaciones concretos, apuestan por productos de ahorro en los que poder tener su dinero asegurado. Dependiendo de donde pongamos nuestro dinero, podremos disponer de él con un mayor o menor facilidad:

  • Cuentas bancarias: son las cuentas que tenemos en los bancos para guardar nuestro dinero. Algunas pueden llegar a ofrecer una buena remuneración y nos da total disponibilidad de nuestro dinero.
  • Depósitos bancarios: se trata de producto que nos permite ahorrar una cantidad de dinero durante un periodo de tiempo y al final de ese tiempo nos ofrece una rentabilidad. Durante ese tiempo no podemos acceder a nuestro dinero, aunque ya hay depósitos que lo permiten con algunos condiciones.
  • Planes de pensiones: aunque también se considera un producto de inversión, los planes de pensiones te permiten ahorrar dinero durante tu vida laboral para recibirlo tras cumplir la edad de jubilación.

Productos financieros de inversión

Si tienes tu futuro bien planificado y crees que es momento de sacar una mayor rentabilidad a tus excedentes quizás debes plantearte la adquisición de algunos productos de inversión para conseguir beneficios. Sin embargo, debes tener claro que cualquier inversión conlleva un riesgo, por lo que también podemos llegar a tener pérdidas.




En el mundo de las inversiones es necesario tener claras cuáles son nuestras necesidades y objetivos, saber qué es lo que estamos haciendo y, en caso de no ser un experto, dejarse asesorar en todo momento, si no queremos cometer errores con consecuencias nefastas. Por otro lado, también puedes aprender a invertir tu dinero correctamente de forma progresiva, conociendo los diferentes mercados y productos a los que puedes acceder:

  • Fondos de inversión: se trata de grupos de inversión colectiva en los que participan muchas personas y empresas. Con el dinero de todos una sociedad gestiona las inversiones que se realizan y se reparten los beneficios.
  • Bonos: son títulos de deuda con las organizaciones públicas o privadas consiguen financiación. Las personas que lo compran recibirán el dinero invertido más la rentabilidad al finalizar un periodo determinado.
  • Productos estructurados: son mezclas o uniones de diferentes tipos de productos de inversión.
  • Opciones: son contratos que dan la posibilidad de comprar o vender valores a un precio antes de la fecha de vencimiento.
  • Warrants: son una variante de las opciones pero destinados a un medio largo plazo.
  • Futuros: contratos en los que dos partes determinan la compraventa de un producto en una fecha futura determinada.

Productos de financiación

Este tipo de productos de financiación van dirigidos tanto a las empresas como a la finanzas personales. Gracias a ellos, podemos solicitar financiación para la compra de productos o el desarrollo de proyectos.

La financiación empresarial y la dirigida a las familias nos permite solucionar los problemas de liquidez y acceder a productos que actualmente no podemos pagar. Sin embargo, gracias a nuestras condiciones económicas sí que podemos pagar en el futuro o de forma estructurada. Por ello, cuando se solicita acceder a estos productos las entidades financieras realizan estudios para calcular el riesgo que existe. En función del riesgo se pueden poner condiciones más duras o negar el crédito.

  • Préstamos: en este caso se solicita una determinada cantidad de dinero que se devolverá con intereses y a plazos.
  • Hipotecas: los préstamos hipotecarios, conocidos popularmente como hipotecas, consisten en préstamos de altas cantidades en los que el prestatario ofrece una garantía hipotecaria. Se suelen utilizar para comprar viviendas o locales.
  • Créditos: las entidades financieras pone a disposición del cliente una cantidad de dinero que puede utilizar cuando quiera. De esta forma, el cliente podrá coger una parte o la cantidad total, y solamente devolverá la cantidad utilizada más los interesas acordados.
  • Tarjetas de crédito: son instrumentos de pago con los que los usuarios pueden pagar con dinero a crédito. Como anteriormente decíamos, dispone de una cantidad determinada que puede gastar. Después la devolverá con los intereses correspondientes.

Como podemos ver, existe un gran cantidad de productos financieros a los que podemos acceder para cualquiera de nuestras necesidades. Son muchos y, en ocasiones, muy complejos. Además, los bancos suelen incluir un gran número de cláusulas y letras pequeñas a las que debemos prestar atención. Por ello, si no eres un experto en la materia es fundamental solicitar asesoramiento financiero siempre que se quiera adquirir alguno de estos productos.

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