Las finanzas personales permiten sacar una mayor rentabilidad a los ahorros. Mediante unas nociones sobre conceptos financieros y algunos consejos, quizá puedas ahorrar mientras rentabilizas tu dinero.

La rentabilidad puede trabajarse a corto, medio o largo plazo. Cuando se habla de finanzas personales, también conviene estudiar aquello que se ajusta mejor a los tiempos y necesidades económicas del inversionista. Conocer los diferentes productos financieros ayuda a hacer crecer tus ahorros.

Finanzas personales

Imagen: create jobs 51 || Shutterstock

¿Cómo conseguir financiación para particulares?

En nuestra economía doméstica son muchas las veces que no tenemos el dinero suficiente para pagar algún producto o servicio que necesitamos. Esto puede ocurrir porque son cantidades extremadamente grandes a las cuales no podemos hacer frente en un solo pago, o porque no disponemos de la liquidez necesaria para poder cumplir nuestras obligaciones en este momento.

Por suerte, existen diferentes posibilidades para poner solución a estos problemas. Nuestro sistema económica ofrece un gran número de alternativas de financiación que nos permiten obtener los productos que necesitamos para satisfacer nuestras necesidades. Un ejemplo de ello es la compra de una vivienda, para la que, probablemente, necesitaremos adquirir un préstamos el cual iremos devolviendo poco a poco. También es posible que no podemos pagar una factura porque aún no hayamos recibido los ingresos de nuestro dinero.

Aquí puedes conocer los diferentes productos que puedes utilizar para conseguir la financiación que necesites. Un buen uso de ellos te permitirá gestionar tus finanzas de la forma posible sin tener problemas económicos.

Ahorro e inversión

Si en lugar de necesitar financiación para adquirir algún producto, tienes excedentes de ingresos que ahorras cada mes, deberías plantearte qué hacer con ese dinero. Debemos tener en cuenta que nuestro dinero puede ofrecernos una rentabilidad a través de su ahorro o su inversión. Por ello, existen diferentes tipos de productos financieros en los que poder utilizar el dinero que no utilizamos para conseguir mayores beneficios.

Es evidente que el dinero que guardamos debajo del colchón no crece ni se multiplica. Por ello, las entidades y los mercados financieros ofrecen una gran cantidad de productos para ahorrar e invertir el dinero que no necesitamos, con el objetivo de mantenerlo seguro o arriesgarlo para obtener más dinero. Evidentemente cuanto mayor sea el riesgo que ofrecen estos productos, mayor será la rentabilidad que pueden llegar a ofrecer. Sin embargo, también existe la posibilidad de perderlo.

Por un lado, los productos de ahorro permiten guardar el dinero de forma segura para poder tenerlo en futuro cuando lo necesitamos con una rentabilidad. Por otro lado, los productos de inversión se encargan de "apos