Los depósitos bancarios son una de las opciones que más personas eligen cuando tienen unos pequeños ahorros y quieren sacar rentabilidad a los mismos o simplemente quieren que sus ahorros estén en un sitio seguro. Las razones que pueden llevar a una persona a contratar un depósito bancario son muchas y muy variadas.

Existen diferentes tipos de dépositos en función de los requisitos y la rentabilidad que dan los mismos, así como de las condiciones que impone el banco para poder acceder a la cantidad depositada.

Depósitos bancarios

Imagen: Africa Studio || Shutterstock

¿Qué es un depósito bancario?

Un depósito bancario es un producto destinado a sacar rentabilidad de los ahorros de las personas. Para ello, los clientes depositan una cantidad de dinero en una entidad bancaria durante un tiempo, a cambio de una rentabilidad. Durante el tiempo acordado para el depósitos el usuario no podrás disponer de su dinero, o tendrá una penalización en caso de hacerlo.

Estos depósitos bancarios son la base del funcionamiento de la banca tradicional, ya que esa era la forma en que los bancos conseguían dinero para ofrecer servicios a otras personas. Cada depósito posee unas cláusulas y condiciones diferentes, pero suele ser una regla general que a mayor tiempo que dura el depósito, mayor es la rentabilidad que ofrece.

Características de las depósitos bancarios

Para entender cómo funcionan los depósitos bancarios deberás conocer cuáles son los conceptos y características que poseen:

  • Rentabilidad: son los intereses que se obtienen con el depósito, es decir, la cantidad de dinero que vamos a ganar con la inversión. La rentabilidad de los depósitos suele venir dada por la Tasa de Interés Nominal o la Tasa Anual Equivalente. Estos porcentajes hace referencia a los intereses anuales del depósito.
  • Plazo: es el tiempo que va a durar el contrato de depósito. Es decir, durante cuanto tiempo el inversor va a dejar su dinero sin tocarlo. Es fundamental tener en cuenta nuestras necesidades, porque no podremos retirar el dinero antes de que se cumpla este plazo.


  • Cancelación anticipada: es una cláusula que permiten algunas entidades en sus depósitos para poder retirar el dinero antes de que se cumpla el plazo. Sin embargo, puede ser que tengas que pagar una penalización por ello.
  • Liquidación: hace referencia al momento en el que el banco paga los intereses de la inversión. Puede pagarlos mes a mes o al final del plazo.
  • Renovación automática: es una cláusula que ofrecen algunas entidades para renovar el depósito en el momento que se termine sin necesidad de solicitarlo.

A continuación encontrarás toda la información que debes saber sobre los depósitos y cómo sacar partido a este producto financiero: