En el mundo actual en el que vivimos, los créditos son necesarios para la gestión de la economías familiares y la financiación de empresas. Esto se debe a que, en ocasiones, no se dispone de la suficiente liquidez para realizar los pagos de cierta cantidad de dinero, pero sí que tiene la capacidad de hacer frente a la factura correspondiente. Por ello, se decide adquirir líneas de créditos que nos permitan disponer de ese dinero cuando queramos y devolverlo en la forma en que se decida.

En Economía Simple queremos ofrecerte toda la información necesaria sobre los créditos para que sepas cómo funcionan y qué es exactamente lo que necesitas.

Créditos y préstamos

Imagen: nito || Shutterstock

¿En qué consiste un crédito?

Los créditos son operaciones financieras que se realizan entre entidades, que son los acreedores, y otras personas o empresas que son los deudores. Para ello, acreedor le presta una cantidad de dinero durante un tiempo establecido y el deudor deberá devolverla con unos intereses y en unos plazos acordados.

La persona que recibe un crédito puede administrarlo de la forma que quiera. El posee una cierta cantidad de dinero que puede ir utilizando según le convenga y coger solo lo que necesite en cada momento. Por disponer de ese dinero y por su utilización, el deudor deberá pagar una serie de comisiones a la entidad prestamista. Además, la persona titular del crédito podrá cancelarlo en cualquier momento cuando ya no lo necesita, o renovarlo si quiere continuar más tiempo del pactado inicialmente.

Debemos tener claro que no es lo mismo un crédito que un préstamo, aunque son productos muy relacionados. Puedes conocer la diferencia al final del texto.

¿Qué debes saber sobre los créditos?

Cuando nos disponemos a solicitar un crédito debemos tener en cuenta una serie de cosas, si no queremos tener sorpresas posteriormente.

En primer lugar, deberás saber que los créditos se suelen solicitar a entidades financieras, no solo a los bancos, los cuales ofrecen el dinero con el objetivo de conseguir una rentabilidad. Esto significa que el dinero que ofrecen a las personas o empresa, les será devuelto después junto con unos intereses que le reportarán beneficios al acreedor.

Los intereses de la financiación no son siempre los mismos, sino que varían dependiendo de las características de cada operación. Por ejemplo, cuanto mayor es el riesgo que posee la entidad prestamista de no conseguir la devolución del dinero, mayor será el interés que cobrará a sus clientes.


Además, existen muchas cláusulas y tipos de interés, dependiendo del producto que se elija. Muchas veces, se incluyen cláusulas y comisiones que son difíciles de comprender para las personas que no son expertas en la materia. Por ello, es fundamental informarse bien o consultar a un asesor cuando estamos interesados en solicitar financiación.

Aunque muchas veces parezca imposible conseguir un préstamos o crédito en una entidad bancaria existen, actualmente existen diferentes opciones que nos permiten solicitar un crédito de forma sencilla, por lo que es necesario conocerlas para acceder a ellas si es necesario.

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