La inflación es una variable macroeconómica que indica el aumento generalizado de los precios, tanto de bienes como de servicios, en un periodo determinado de tiempo, generalmente un año. El fenómeno inverso a la inflación se llama deflación, que es una bajada generalizada de los precios y bienes. El indicador económico que mide periódicamente las variaciones que experimentan los precios de un conjunto de productos se llama IPC.

La mayoría de las corrientes económicas de hoy en día están a favor de una tasa de inflación pequeña y estable porque -aseguran- reduce el impacto en caso de crisis dado que el mercado laboral se adaptaría más rápidamente.




Tipos de inflación
 Según su crecimiento  Otras clases de inflación
Inflación moderada Estanflación
Inflación galopante Reflación
Hiperinflación Inflación subyacente
Desinflación
Deflación

Causas de la inflación

Son múltiples los factores que pueden provocar una subida de la inflación, estos se agrupan de la siguiente forma:

  • Debido a la demanda: Cuando aumenta la demanda y el sector productivo no está preparado para hacer frente se produce una subida de precios.
  • Debido a la oferta: Se produce cuando aumentan los costes de los productores y éstos aumentan los precios para mantener sus beneficios.
  • Debido a causas sociales o inflación estructural: Tiene lugar cuando se prevén aumentos de precios en el futuro y los productores deciden anticiparse a ellos.

Efectos de la inflación

Los efectos de una inflación elevada pueden ser tanto pasivos como negativos:

  • Efectos negativos de la inflación: los efectos negativos de la inflación son la disminución real del dinero, con la incertidumbre que ello supone porque puede frenar la inversión y el ahorro
  • El lado positivo de una inflación elevada es que los Bancos Centrales tienden a ajustar los tipos de interés nominales para frenar recesiones y fomentar la inversión.

Tipos de inflación

Debemos tener en cuenta que existen diferentes modalidades de inflación según a los factores y parámetros que atendamos. Es importante que conozcamos estos conceptos porque son muy utilizados en las noticias e información de actualidad para referirse a las subidas o bajadas de la inflación.

Por ejemplo, en el caso de valorar la magnitud de la variación de la inflación en un periodo determinado podemos encontrarnos con diferentes clases de inflación.

  • Inflación moderada: cuando los precios suben de forma gradual. Hace referencia a las variaciones de precios que se encuentran por debajo del 10%. Se considera positiva para la economía cuando no supera el 2% porque mantiene los precios estables.
  • Inflación galopante: cuando los precios suben a un ritmo de 2 o 3 dígitos en un año. Son subidas de la inflación que provocan un brusco aumento de los precios en un país, lo que reducir el poder adquisitivo de los consumidores de ese territorio.
  • Hiperinflación:  se da cuando los precios pueden alcanzar el 100% anual, ello supone una grave crisis económica que provoca que el dinero de un país pierda su valor.
  • Desinflación: hace referencia a la desaceleración de la inflación, es decir, a la disminución del crecimiento de la inflación. Se produce cuando los precios de un país suben, pero a un ritmo más bajo que en los periodos anteriores.
  • Deflación: es el contrario de la inflación. Hablamos de deflación cuando se produce una bajada, en lugar de una subida de precios.

Sin embargo, podemos encontrar otros tipos de inflación en función de otros factores económicos o de las intervenciones producidas por algunos agentes de la economía:

  • Estanflación: este fenónemo aparece en momentos de problemas económicas para un país, cuando se produce un aumento de la inflación que no se corresponde con la subida del PIB, el cual se estanca en el mismo valor.
  • Reflación: la reflación hace referencia al intentar de aumentar la inflación en aquellos momentos en los que se tiene miedo a que se produzcan procesos deflacionarios.
  • Inflación subyacente: la inflación subyacente es un indicador que hace referencia a la subida de precio de los bienes de consumo, eliminando aquellos productos que poseen mayores variaciones en sus precios en breves periodos de tiempo como los alimentos no elaborados o los productos energéticos. De esta forma se obtiene una referencia más exacta de la variación de precios del país, ya que las variaciones de estos productos pueden depender de factores ajenas al territorio en cuestión. Como en España se calcula la inflación a través del IPC, este índice se conoce como IPC subyacente, que muestra cómo ha aumentado el valor de la cesta de la compra sin estos productos.

Con esta información ya conoces qué es y cuáles son los diferentes tipos de inflación que existen. Es fundamental conocer cada uno de ellos para poder valorar la situación económica de un país y entender las noticias actualidad. Solo de esta forma podemos saber si las noticias hablan de datos positivos o negativos para la economía de forma real.