Raquel Hernández
Ley 38/1992 de 28 de diciembre de Impuestos Especiales

El IVA que pagamos por determinados bienes y servicios, como los carburantes, el alcohol, el tabaco o el consumo eléctrico, se calcula sumando los impuestos especiales al coste del producto, y a todo este conjunto se le aplica el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Pero, ¿qué son los impuestos especiales, cuáles hay y cómo funcionan los más importantes de todos ellos? En este artículo repasamos todos los tipos de impuestos especiales que existen y nos remitiremos a la Ley 38/1992 de 28 de diciembre, de Impuestos Especiales, para explicarte los rasgos más significativos de estos impuestos. ¡Sigue leyendo!

¿Qué son los impuestos especiales y cómo funcionan?

Cuando hablamos de impuestos especiales nos referimos a unos tipos de impuestos de naturaleza indirecta, pues se aplican a unos productos específicos y son lineales con la cantidad consumida, de forma que cuanto más se consume, más se paga, gravándose de forma independiente a la renta del consumidor. La finalidad de estos impuestos indirectos no es otra que la de funcionar como impuestos disuasorios para reducir o evitar el consumo de determinados bienes y servicios. Por ejemplo, el impuesto al tabaco se impone con la finalidad de evitar su consumo entre la sociedad por el riesgo que supone para la salud, mientras que el impuesto a la energía tiene como finalidad mejorar las infraestructuras y controlar o moderar el consumo entre la población.

En la actualidad, los impuestos especiales son obligatorios en todos los países miembros de la Unión Europea, en concreto para los hidrocarburos, el tabaco, la cerveza y el alcohol y productos derivados. Asimismo, en España los impuestos especiales están regulados por la Ley 28/1992, que establece una serie de tributos especiales determinados para la electricidad y algunos medios de transporte. Los porcentajes de estos impuestos específicos son muy variables y pueden oscilar desde un 3-5% para el impuesto sobre la electricidad, a alrededor de un 70% en el caso de los impuestos especiales sobre el tabaco, por ejemplo.

Por su parte, cada comunidad autónoma puede adaptar condiciones adicionales para variar o modificar los tipos impositivos de algunos impuestos especiales, como puede ser la venta minorista de diésel o gasolina, a sus particularidades regionales, de manera que no cuesta lo mismo llenar el depósito de nuestro vehículo en todo el país.

Conoce los diferentes tipos de impuestos especiales en España

Gasolina, electricidad, tabaco, alcohol... Todo estos productos que forman parte de nuestro día a día tienen una característica en común, y es que conforman los impuestos especiales en España y están gravados con un tributo adicional, además del IVA. Tomando como referencia la Ley 28/1992, de 28 de diciembre, sobre Impuestos Especiales, podemos diferenciar entre los impuestos especiales de fabricación y los que no, que se conocen como impuestos especiales sobre producción o servicio. Veamos con más detalles cada uno de estos impuestos, a continuación:

Impuestos especiales de fabricación



  • Impuesto especial sobre el alcohol y el tabaco
  • Impuesto especial sobre la cerveza
  • Impuesto especial del vino y las bebidas fermentadas
  • Impuesto especial de productos intermedios (bebidas alcohólicas)
  • Impuesto especial sobre los hidrocarburos
  • Impuesto especial sobre determinados medios de transporte

Impuestos sobre producción y servicio

  • Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte
  • Impuesto sobre el carbón
  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No