Mercado secundario

El mercado secundario, también conocido como mercado de negociación, es una parte del mercado financiero de capital enfocado tanto a la compra como a la venta de valores, que con anterioridad ya han sido emitidos en el mercado primario, ya sea en una oferta pública o privada.

La definición de mercado secundario es el mercado que realiza las funciones de reventa entre los inversores. El principal objetivo es darle una liquidez determinada a los títulos. Esto resulta esencial porque en este escenario las transacciones de compraventa de los títulos de valores se producen entre los diferentes inversores y es preciso que este mercado proporcione una elevada liquidez.

¿Cómo funciona el mercado secundario?

La compra de los valores en el mercado secundario se puede hacer de dos maneras distintas, ya sea directamente por el interesado o por medio de un intermediario financiero, como pueden ser los corredores de bolsa o agentes de valores, que se ocuparán de llevar a cabo las distintas fases de la operación, entre ellas acordar las condiciones de la adquisición, que son establecidas de manera independiente y que estarán determinadas en función de los que determinen la entidad y el cliente.

El mercado secundario presenta una gran influencia sobre el mercado de capitales. De su correcto funcionamiento depende también el mercado de capitales y el mercado primario de valores. De no existir el mercado secundario o de contar con un funcionamiento negativo, el primario contaría con un funcionamiento bastante precario. Esto provocaría al mismo tiempo que las empresas no pudieran conseguir en el mercado financiero los capitales precisos para sufragar sus inversiones. Al final se originaría un estrangulamiento de la actividad económica.

Objetivos del mercado secundario

Un correcto funcionamiento del mercado de capital y del mercado primario estarán condicionados en gran medida por el adecuado funcionamiento del mercado secundario. De no existir, los inversores es probable que los inversores se mostrasen más reacios a efectuar compras de valores en el mercado primario, principalmente porque no tendrían la opción de deshacerse de ellos cuando precisasen de liquidez para afrontar otras inversiones.

Por lo tanto, el propósito principal del mercado secundario es darle liquidez a los títulos valores que con anterioridad fueron emitidos en el primario, lo que también ayuda a garantizar la estabilidad económica de un estado.

Tipos de mercados secundarios




Hay que destacar tres tipos de mercados secundarios en España:

  • Las bolsas de valores: se tratan de organizaciones privadas que ayudan en las negociaciones de sus integrantes para realizar compraventas de valores, que pueden ser bonos públicos o privados, acciones de empresas y otros instrumentos de inversión. Hay que destacar en España las Bolsas de Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao.
  • MEFF: es el Mercado Oficial de Futuros y Opciones Financieros de renta fija y variable de España. Se presenta como un mercado regulado por parte del Ministerio de Economía. En él tienen lugar la negociación y la liquidación posterior de los activos financieros.
  • AIAF: es lo que se conoce como Mercado de Deuda Corporativa. Consiste en un mercado secundario de renta fija, que está regulado por el control del Estado, que cuenta con unos 80 componentes, entre los que están las principales cajas de ahorros, bancos y sociedades de valores.

Diferencias entre mercado primario y mercado secundario

El mercado primario actúa como una especie de primera criba. Consigue asegurar una cierta calidad sobre el instrumento financiero que se emite y que posteriormente se comercializará en el secundario.

Por su parte, el mercado secundario, se presenta como el espacio en el que tiene lugar la negociación de títulos que previamente se han emitido. Es un mercado de negociación en donde influye la oferta y la demanda para determinar los precios.

Las cotizaciones en el mercado secundario corren a cargo de inversores que pujan por obtener los precios más competitivos con el ánimo de incrementar el beneficio en un periodo de tiempo concreto. Una de las ventajas de operar en este mercado es que ya se dispone de suficiente información sobre las características del producto.