David Méndez
Invertir bonos verdes

Las empresas van tomando conciencia de que, en mayor parte, sus beneficios proceden de las ventas que realizan a consumidores. Estos consumidores ven en las acciones que toma la empresa un compromiso para la sociedad. Las acciones que la empresa tome debe seguir una buena ética y moral.

El compromiso con el medio ambiente es una de los ámbitos que más se está mirando actualmente. Para reforzar este compromiso, muchas empresas lanzan al mercado los llamados bonos verdes. Estos bonos cumplen con la misma función que uno normal. La salvedad de estos es que van dirigidos a financiar proyectos de concienciación medio ambiental o reformulación de la estrategia de la empresa a una más sostenible.

Consejos para invertir en bonos verdes

Los bonos verdes son un tipo de título de deuda muy "jóvenes". Esto quiere decir que son muchas las posibilidades que nos brindan, además de ser un producto que cada vez más va creciendo entre las empresas.

El tipo de empresas que opta por este tipo de productos suelen ser de sectores en relación directa con el medio ambiente o que manipula energía renovable. Gracias a esto, la rentabilidad que se obtenga con estos bonos será superior a la de cualquier otra empresa. Es decir, se recomienda apostar e invertir antes por este tipo de empresas que por otras.

No obstante, existirán empresas que, no perteneciendo a estos sectores, quiera obtener financiación mediante este tipo de bonos. Debemos hacer un riguroso estudio para saber si invertir en estos bonos verdes nos reportará la rentabilidad deseada o no. Para ello, podremos fijarnos en los siguientes 3 consejos:

  • Que la empresa realice alguna actividad o proceso productivo (recolección, manipulación o elaboración) utilizando recursos de la naturaleza.
  • Que la empresa use mecanismos, máquinas, filtros, ect., para la reducción de residuos que se vierten al exterior.


  • Que la empresa integre en las actividades y propósitos de su estrategia la concienciación y compromiso y la ética de la empresa. Sobre todo, llevarlo a cabo efectivamente.

Por otro lado, para no arriesgar mucho dinero en este tipo de bonos, es recomendable que la cantidad a invertir sea la mínima (normalmente 1000€). Aunque el funcionamiento es el mismo, al ser principiantes en este tipo de inversiones, podemos no encontrar una oportunidad suficientemente buena como para obtener rentabilidad deseada.

¿Cómo comprar bonos verdes?

Como hemos indicado anteriormente, el funcionamiento de los bonos verdes seguirá las mismas pautas que la de los bonos normales.

En primer lugar, la institución presenta la necesidad de cubrir sus deudas a través de la emisión de bonos. Los bonos irán destinados a financiar los proyectos verdes o cumplir las estrategias llevadas a cabo por la empresa. El buen funcionamiento de esta estrategia será la rentabilidad que aporte a los dueños de los títulos de deuda vendidos.

Para poder comprar los bonos verdes, la empresa ofertará en el mercado primario, junto a los bonos habituales, una oferta mínima de estos productos. El inversor particular podrá adquirirlo mediante subasta o mediante la compra del mismo (según indique la empresa).

La cantidad mínima puede variar de empresa a empresa, pero, siendo un producto específico y concreto, puede que la cantidad no sea inferior a los 1000€. Será ya en el mercado secundario donde podrá ser adquirida a un precio menor o mayor.

Si se adquiere a un precio mayor será porque el bono está más valorado de lo normal. Esto se traduce a que los objetivos y proyectos verdes por el que fue creado el bono se están cumpliendo con total certeza. Ocurre lo contrario (que el bono esté a un precio inferior) cuando se infravalora, por incumplimiento de los objetivos planteados por la empresa.

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