Rentabilidad de los fondos de inversión

Uno de los instrumentos de inversión que presenta ventajas para los particulares son los fondos de inversión. Se trata de patrimonios pertenecientes a diversos inversores que se gestionan a través de una sociedad gestora quedado determinar en qué instrumentos financieros conviene invertir para obtener la mayor rentabilidad posible, dadas las características del fondo cuestión.

La relación entre un inversor y un fondo de inversión suele limitarse a la adquisición de participaciones, entendiendo por tales cada una de las unidades en que se divide el patrimonio del fondo, o bien, al reembolso de participaciones. Por esta misma razón los inversores que cuentan con participaciones en un determinado fondo de inversión se denominan partícipes.

Cálculo de la rentabilidad de un fondo de inversión

Lo primero que hay que señalar respecto a la rentabilidad de un fondo, o de cualquier instrumento financiero, es que para determinar si es interesante uno, además de obtener la rentabilidad del fondo, es necesario compararla con la rentabilidad media obtenida al mercado. Pues, sólo de esta manera seremos capaces de determinar si el fondo se ha comportado mejor o peor que la media del mercado.

En cuanto al cálculo de la rentabilidad del fondo de inversión en sí, basta tener en cuenta los valores de mercado de las participaciones. Es lo que se denomina el valor liquidativo del fondo, que no es más que la división del valor del patrimonio total del fondo en un determinado momento entre el número de participaciones existentes en dicho momento.

Por lo tanto, para calcular la rentabilidad de un fondo de inversión durante un periodo de tiempo será necesario conocer el citado valor liquidativo del fondo en dos momentos específicos como son fecha de suscripción de las participaciones y la fecha de su reembolso.

En definitiva, se aplica una fórmula consistente en el cociente de la diferencia entre valor liquidativo final e inicial, dividido por el valor liquidativo inicial multiplicado por 100.


En este sentido, el valor liquidativo inicial será el valor liquidativo de las participaciones del fondo en el día inicial del periodo que está calculando. Por ejemplo, si estamos calculando la rentabilidad del fondo desde la suscripción, el valor liquidativo inicial será el valor liquidativo al momento de la suscripción.

El mismo sentido el valor liquidativo final será el valor liquidativo de cada participación en el último día del periodo que se refiere nuestro cálculo. Por ejemplo, si calculamos la rentabilidad en el periodo en que hemos tenido las participaciones el fondo, el valor liquidativo final puede ser el valor liquidativo a la fecha del reembolso de las participaciones.

Es importante tener en cuenta que la fórmula puede dar tanto resultados positivos como negativos, ya que es posible tanto obtener ganancias como pérdidas, en un periodo de tiempo concreto.

Contenido de la cartera del fondo para tener rentabilidad

Es importante destacar que existen muchos y muy variados fondos de inversión, cada uno de ellos orientado a un tipo de perfil de inversor, por lo que el contenido de la cartera de un fondo de inversión puede ser muy variado.

No obstante, en la mayoría de los fondos de inversión, existen unas normas relativas a los tipos de activos en los que se invierte (fundamentalmente renta fija o renta variable), o bien, porcentajes de cada tipo de activo en que se invierte. Estos porcentajes, normalmente no son un número fijo, sino que se establecen intervalos,  cuantías o porcentajes máximos y mínimos. O incluso, puede establecerse en el reglamento del fondo que en determinadas condiciones extraordinarias no sea necesario cumplir los porcentajes especificados.

Todas estas cuestiones deben tenerse en cuenta por el inversor a la hora de plantearse cuál es el fondo de inversión que más le interesa.

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