CETA

En el mundo existen multitud de acuerdos comerciales que tratan de velar por un buen comercio, así como defender la integridad de las Naciones que los componen. Hoy hablaremos de un Tratado en concreto: el CETA.

Llamado Acuerdo Integral sobre Economía y Comercio (AIEC o CETA, por sus siglas en inglés), se denomina así al tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá.

Como sucedía con el TTIP, otro acuerdo de la Unión Europea con Estados Unidos, se critica de que las negociaciones que se están llevando a cabo entre los diferentes Estados no se está viendo a la luz. Se habla de que se está llevando todo este proceso mediante mucho secretismo, y sin tener en cuenta las opiniones de los ciudadanos.

Las incidencias que este acuerdo tendría no solo sería al comercio, sino a todo lo que le rodea: tendría consecuencias laborales para los trabajadores, jurídicas, sanitarias o incluso medioambientales. No obstante, aunque la Unión Europea y Canadá hayan entrado en negociaciones, no ha entrado en vigor ningún acuerdo que permita que exista libre comercio entre estas dos potencias.

¿Cuáles son los pros y contras del CETA?

Obviamente, aunque solo se hablen de las manifestaciones en contra del CETA, existen algunas otras razones para estar a favor de este acuerdo.

En primer lugar, hablaríamos de la desaparición de algunos de los aranceles o limitaciones que existen entre los Estados que firmarían dicho acuerdo. De esta forma, los aranceles eliminarían el coste que incide sobre las importaciones o sobre las exportaciones que salen o entran de estos países.


Encontramos otra ventaja cuando hablamos de la importación ciertos productos alimenticios modificados genéticamente que están prohibidos en la UE pero no en Canadá, lo que se podría encontrar cierta vía libre para acceder a dicha Unión.

Por otro lado, las empresas europeas podrían también entrar a competir mediante contratos públicos en Canadá. Aunque como estas dos últimas ventajas pueden poner en peligro la integridad de Canadá, está por verse si se podrían llevar a cabo.

Ni que decir tiene que, además, ambas potencias y, sobre todo sus empresas, ahorrarían en costes de importación y exportación.

Pero como todo en esta vida, el Tratado CETA ha recibido críticas o algunos puntos negativos que impiden que se vea este Tratado como del todo beneficioso para las potencias. Para empezar, es que el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) junto a este tratado se han llevado con mucho secreto y que no se ha tenido en cuenta las opiniones de los ciudadanos para decidir sobre lo que se piensa hacer. De este modo, es mucha la desconfianza que crece acerca de los objetivos a perseguir por cierto Tratado y a quién beneficiaría realmente.

Otro de los inconvenientes o desventajas que se ha criticado de este tratado es que, si se llegase a firmar, el CETA serviría como una puerta abierta para las importaciones de productos estadounidenses a Europa, saltándose los aranceles impuestos entre un Estado y otro.

En cuanto a otro de los principales inconvenientes que encontramos es que, realmente, en un primer momento el CETA creaba un sistema de tribunales para resolución de litigios de carácter privado. En cambio, dichos tribunales serán ahora públicos y los jueces serán designados por la UE y Canadá.

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