Amalia González
Contratar seguro de vida

Si has decidido contratar un seguro de vida, o crees que te puede interesar, en este artículo encontrarás algunos consejos que te ayudarán a elegir cuál es el que te conviene.

¿Cómo elegir un seguro de vida?

A la hora de elegir un seguro de vida conviene que nos fijemos en algunos aspectos fundamentales que determinan la calidad y las características del producto como la edad, la indemnización deseada, el tipo de seguro, etc.

Tener en cuenta la edad

La edad no solamente es importante para de determinar qué seguro de vida nos puede convenir, sino también para saber si nos conviene hacerlo. En concreto, a partir de los 50 o 60 años es posible que las coberturas de un seguro de vida no nos interesen tanto como otro tipo de instrumentos más orientados a complementar la jubilación.

En cualquier caso, las edades más indicadas para la contratación de seguros de vida riesgo, es decir, los que cubren invalidez y fallecimiento, por la existencia de responsabilidades familiares y la necesidad de mitigar las posibles consecuencias de un imprevisto cubierto por el seguro de vida, abarcan desde los 30 a los 50 años.

Por ejemplo, pueden ser interesantes los seguros de vida para cubrir el pago de una hipoteca si fallece una parte contratante.

Definir el capital que se debe asegurar

En este punto la recomendaciones suelen aconsejar que la cobertura del seguro de vida sea de un capital que alcance, al menos 5 años de ingresos netos (ingresos mensuales netos * 60) y el capital pendiente de la hipoteca, si existe.

Las razones son obvias, por un lado, esto permitirá dejar a la familia libre de la carga de la hipoteca. Y, por otro, la familia cuenta con un periodo de cinco años para poder reorientar sus gastos y adaptarse a la nueva situación.


En el caso de que ambos miembros de la pareja trabajen, suele aconsejarse la contratación de dos seguros de vida, cubriendo cada uno, al menos, 5 años de salarios netos del asegurado, para mitigar, en lo posible, la pérdida que para la familia supondría el fallecimiento de uno de los progenitores.

Decidir el tipo de seguro de queremos contratar

Suelen destacarse, por un lado, el seguro a término. Estos tipos de seguros de vida se contrata por un plazo determinado. No obstante, en numerosas ocasiones se contempla una cláusula de renovación automática, cuando no se te avisa en contra. Por otro lado, está el seguro de vida permanente, que es de por vida.

No obstante, que hay que tener claro qué es lo que queremos asegurar. La razón es que existen desde seguros de desempleo, hasta seguros personales, de hogar, de inmuebles, de gastos médicos… Por ello, conviene ser prospectivo y ver cuáles son las necesidades más importantes.

Comparativa de productos

Una vez que tenemos claro es todos los puntos anteriores lo importante es proceder a una comparación entre aseguradoras que abarque los precios y condiciones de los distintos seguros de vida, incluyendo tipos de cobertura, limitaciones, indemnizaciones y formas de realizarlas.

Las coberturas normalmente se refieren a muerte, invalidez o daños a terceros. Pero pueden elegirse otro tipo de coberturas como las relativas a la gastos funerarios, que enfermedades graves o terminales, etc.

A la hora de realizar tu comparación, debes conocer que existe en agentes de seguros y corredores que pueden ayudarte. En concreto, los agentes de seguros pueden orientarte y hacerte un plan ad hoc, sobre la base de toda la oferta existente.

En cualquier caso, aunque el precio es importante, es conveniente que tu decisión no sólo se base en esta variable. Además, la contratación de un seguro de vida siempre debe señalar la persona del beneficiario. A falta de designación, el seguro beneficiará a los herederos legales.

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