Fiscalidad de préstamos entre particulares

Los préstamos entre particulares siempre han sido una alternativa a los préstamos con entidades financieras. Especialmente en tiempos de crisis cuando las entidades financieras cierran el grifo del crédito y cuando la necesidad de liquidez se produce entre familiares o amigos.

Es habitual que surjan en torno a ellos dudas sobre su fiscalidad y sobre la forma en que deben documentarse los préstamos entre particulares. Te contamos aquí cómo funcionan los préstamos entre particulares, si es o no necesario realizar un contrato, así como el tratamiento fiscal que reciben los préstamos entre particulares a nivel de tributación y de deducciones fiscales.

¿Es posible realizar préstamos entre particulares?

Los préstamos entre particulares se producen cuando una persona física presta dinero a otra bajo una serie de condiciones. Lo más habitual es que entre estas condiciones se establezca un plazo máximo para la devolución del crédito. El importe a pagar en las sucesivas cuotas de devolución así como, el tipo de interés a aplicar en cada cuota si es que este existe.

Aunque no es obligatorio el pago de intereses en los préstamos entre particulares, ni existe normativa alguna que regule este aspecto, cabe mencionar que a efectos de las administraciones de Hacienda y lo que esta entiende por préstamo, el mismo siempre supone algún tipo de remuneración para el prestatario. Es decir que si existe préstamo debe existir el pago de algún tipo de intereses que sirva como remuneración al prestatario.

Es importante tener este aspecto en cuenta. El préstamo entre particulares en ocasiones no está lo suficientemente claro para las administraciones de Hacienda que lo acaban recalificando como donación. El préstamo entre particulares se diferencia de una donación por que en el primero se produce la devolución del importe prestado mientras que en la donación el dinero se entrega a la otra persona de forma gratuita y pasa a formar parte de su patrimonio.


Es importante distinguir el acto de donación del de préstamo entre particulares. Como veremos a continuación estas dos operaciones tienen una fiscalidad completamente diferente. Para evitar problemas fiscales la operación de préstamo debe quedar claramente establecida, especialmente entre personas de la misma familia en las que las donaciones son más habituales.

¿Es necesario realizar un contrato para un préstamo entre particulares?

Aunque legalmente no existe obligación alguna sobre la realización de un contrato para formalizar un préstamo entre particulares, lo más habitual es que los préstamos entre particulares se formalizan a través de un contrato privado de préstamo. Además, lo más correcto para evitar problemas es el que el mismo se eleve a público a través de la intervención de un notario.

El contrato, además de servir como prueba del préstamo entre particulares, lo que puede ser útil en caso de impago si se reclaman las cantidades pendiente de pago. Resulta especialmente útil para demostrar a efectos fiscales que efectivamente se trata de un préstamo y no de una donación.

¿Qué fiscalidad tienen los préstamos entre particulares?

La fiscalidad de los préstamos entre particulares se establece en base al artículo 45 del Real Decreto 1/1993 que regula el Impuesto sobre Trasmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Este artículo considera los préstamos entre particulares exentos del pago de este impuesto y por lo tanto de tributar.

Por otra parte y tal y como habíamos adelantado antes, el acto de donación si está gravado por este impuesto. De ahí la importancia de registrar en un documento privado las condiciones del préstamo entre particulares y sus características. Para poder evitar que la administración entienda que tras un acto de préstamo se encuentra en realidad una operación de donación.

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