Paula García
¿Cuáles son las diferencias de un plan de jubilación y uno de pensiones?

La mayoría de personas tienden a confundir los conceptos de plan de pensiones y plan de jubilación. Son dos términos que, aunque aparentemente pueden significar los mismo, realmente no lo son. Concretamente, nos referimos a dos productos de ahorro diferentes, pero que presentan ciertas similitudes.

Si algo tenemos claro es que su objetivo es el mismo: aumentar la capacidad de ahorro para disfrutar de una buena jubilación. Entonces, ¿cuáles son las diferencias entre ambos?

Plan de pensiones

Para empezar, debemos entender que un plan de pensiones es un instrumento de ahorro a largo plazo que sirve para complementar la jubilación que recibimos por parte del Estado. Por tanto, el ahorro que se obtiene proviene de una entidad privada. En este caso, los beneficiarios recibirán la prestación económica en caso de jubilación, invalidez, dependencia o fallecimiento, así como otros supuestos excepcionales de liquidez.

Al plan de pensiones, se destina un fondo de pensiones que invierte a largo plazo e irá generando y acumulando los rendimientos que se disfrutarán en el futuro.

Plan de jubilación

Por su parte, el plan de jubilación también tiene un componente de ahorro para situaciones como la jubilación, invalidez o fallecimiento. En este producto financiero, se asegura una rentabilidad fija mínima y son gestionados por compañías de seguro. Se caracterizan por poder disponer del dinero cuando se necesite, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones pactadas.

Por ello, se trata de un producto parecido al plan de pensiones, pero presenta ciertas características diferentes. Si te interesa contratar uno u otro, recomendamos que eches un vistazo a los planes de Mapfre para que te asesores y puedas escoger la opción que más te convenga.

Diferencias entre un plan de pensiones y un plan de jubilación

Si bien un plan de pensiones tiene algunas características diferentes al plan de jubilación, ambos pueden tener el mismo objetivo. Precisamente, es el de proporcionar un mejor futuro de cara a la jubilación. A continuación, vemos sus principales diferencias:


Tipo de producto financiero

Debemos tener en cuenta que los planes de jubilación se contratan a través de compañías de seguros. Por lo tanto, se trata de un seguro. Al contrario, los planes de pensiones son productos financieros en el que se obtienen ciertos beneficios en el futuro dependiendo de las aportaciones que se hagan poco a poco.

En resumen, las ventajas a percibir dependerán del tipo de plan que contratemos. De esta manera, primero se debe valorar el riesgo financiero que se quiere asumir a la hora de realizar las aportaciones al plan de pensiones.

Disponibilidad del dinero

En este aspecto, vuelve a haber diferencias entre los dos productos. Si tenemos un plan de jubilación, podemos disponer del dinero en cualquier momento, siempre que cumplamos las condiciones que hayamos determinado antes de adquirir el producto.

En el caso de planes de pensiones, solo podremos disponer del dinero cuando estemos jubilados (si lo vamos a adquirir para tal acometido) o salvo excepciones de rescate (como fallecimiento, dependencia, desempleo o enfermedad grave).

Rentabilidad y riesgo

En ambos casos, a mayor riesgo, se puede obtener mayor rentabilidad en el producto elegido. Ello se debe a que dependen de la volatilidad de los mercados financieros y también del tipo de inversión que se quiera realizar.

Fiscalidad

Los planes de pensiones tienen la posibilidad de deducirse en la declaración de la Renta, algo que no ocurre con los planes de jubilación. No obstante, al rescatar el capital del plan de jubilación, se tendrá que declarar los intereses que haya generado el plan.

En definitiva, son dos productos de ahorro muy útiles para planificar la jubilación y disfrutar de sus ventajas en el futuro. En función de tus necesidades, podrás optar por uno u otro, pero el objetivo perseguido será similar: una mayor cantidad de ahorro y rentabilidad.

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