Invertir en fondos de inversión

Invertir en un fondo de inversión, como en otro tipo de productos financieros, puede proporcionar una rentabilidad. No obstante, antes de invertir, es necesario informarse y conocer las distintas posibilidades para poder realizar la mejor decisión. En términos generales, las estadísticas indican que aproximadamente, tres millones y cuarto de españoles son pequeños inversores. El mayor porcentaje de pequeños inversores invierte en renta variable, algo más de un 10 %. Le siguen los fondos de inversión, con algo más de un 5 %, y la renta fija (algo más de un 0,5 %).

¿Cómo elegir mi fondo de inversión?

A continuación, proporcionamos una serie de consejos a tener en cuenta a la hora de invertir en fondos de inversión.

1. Conocer cuál es el propio perfil de riesgo

Lo primero que debes hacer a la hora de invertir es saber cómo eres tú. Para ello debes ser capaz de responder a preguntas como, ¿qué es lo que te motiva? y ¿qué es lo que quieres conseguir con la inversión? Cuando respondas, tendrás un mejor conocimiento del tipo de actuaciones con las que te sientes a gusto.

Si no te resulta fácil contestar, también puedes planteártelo al revés. Es decir, si ves que tu inversión ha perdido un 3 %, un 15 %, un 45 %... ¿cómo te sientes?. Para concluir con este tema, un buen consejo es ser prudente, al menos, al principio. Por eso, si estás empezando, lo mejor es que no invierta en activos con mucho riesgo.

2. No invertir cantidades de las que no puedas prescindir




Un importante error que a veces se comete es invertir un dinero que hemos ahorrado, pero que tiene un fin específico y vamos a necesitar más adelante. Si no eres un experto, la rentabilidad que obtengas, probablemente no te va a compensar la posibilidad de perder ese dinero que necesitas. Ha de tratarse de cantidades que no se van a necesitar, de modo que, en el peor de los casos, la pérdida no suponga un vuelco para la economía personal o familiar.

En este sentido, es importante que cada uno determine la cantidad que desea invertir. Existen muchos productos en el mercado, por lo que lo importante es buscar aquel que se ajusten a tus necesidades, y no a la inversa.

3. Establecer plazos de inversión según las propias necesidades de efectivo

Además, es importante tener claro el tiempo durante el cual se quiere invertir una determinada cantidad de dinero, o el tiempo del que se dispone para obtener una determina la rentabilidad. Esto será importante a la hora de decidir el tipo de inversión a realizar. Normalmente deben considerarse plazos no inferiores a 2 años. El medio plazo, a afectos de inversiones en fondos de inversión, se sitúa entre los 2 y 4 años. Y, las inversiones en fondos de inversión se consideran de largo plazo a partir de los 5 años.

Veamos como influye el tiempo. Por ejemplo, si quieres hacer una inversión a medio plazo, pero lo más probable es que no necesites el dinero dentro de los próximos 5 años, podrías plantearte la posibilidad de realizar una inversión más arriesgada, con la posibilidad de obtener mayor rentabilidad. Sin embargo, en el caso de que tengas claro que tu objetivo es sacar el dinero dentro de un plazo de 2 años o incluso menor, es más prudente invertir en fondos con menor riesgo.

4. Diversificar y planificar la inversión

A partir de lo anteriormente mencionado, conviene proceder a planificar la inversión. Ten en cuenta que la diversificación reduce el riesgo. También es importante eligir inversiones en mercados o sectores que conozcas y comprendas. Correr ciertos riesgos tiene sus recompensas pero desconfía de las grandes rentabilidades. Si decides asumir cierto riesgo, es mejor enfocarlo en el largo plazo, donde tienes mayor margen de maniobra. En cualquier caso, es importante tener claro que toda inversión lleva aparejado un cierto riesgo, y que correr demasiado riesgo puede suponer perder el capital sólo por un poco más de rentabilidad.