David Mendez Ruiz
Interés de prestamos

Cuando estamos comparando préstamos porque necesitemos uno, lo que más nos puede preocupar son los intereses del mismo. Cuánto debemos pagar y en qué tiempo son las preguntas más frecuentes a la hora de evaluar un préstamo. Si lo que deseas es saber qué vas a pagar sin necesidad de preguntar al banco o la entidad que te vaya a prestar el dinero, necesitas conocer lo que te vamos a comentar a continuación.

Tipos de intereses en un préstamo

Como bien sabes, el préstamo es la actividad financiera de adelantar un monto monetario que una entidad hace a una persona con el objetivo de ser devuelto en el futuro con una serie de intereses. Los intereses, por tanto, es el coste del préstamo que la entidad nos cobra por prestarnos el dinero.

Pues bien, antes de nada, deberás saber que existen dos tipos de intereses para un préstamo: simple y compuesto.

  • El tipo de interés simple. Se trata del interés más fácil de aplicar (tal y como su nombre indica). Se cobra al usuario la misma cantidad de intereses en la periodicidad que se haya establecido.
  • El tipo de interés compuesto. Por su parte, el interés compuesto es algo más complejo. En este caso, los intereses generados se suman a la cantidad principal solicitada y se generan más intereses periodo tras periodo.

Cómo calcular los intereses de un préstamo según su tipo

Una vez conocidos los conceptos, podemos ya pasar al cálculo de los mismos que se hace de la siguiente forma:

1. Préstamo de interés simple

Tenemos, por un lado, el principal del préstamo (C), que es la cantidad que solicitamos al banco, y los intereses (i) que se nos cobrará por prestárnoslo en el tiempo (n) solicitado. La fórmula es la siguiente:

Cf= C + (C * i * n)

Donde Cf indica la cantidad final a pagar.

Suponiendo que, por ejemplo, solicitamos un préstamo de 1.000 € a devolver en 3 años con una tasa de interés anual del 2%, tenemos:

Cf = 1.000 + (1.000 * 0,02 * 3)


Cf = 1.060€

2. Préstamo de interés compuesto

Por otro lado, tenemos el interés compuesto que toma los mismos valores anteriormente descritos, con la diferencia de que tiene en cuenta la temporalización para el cálculo de los intereses. La fórmula, entonces, queda de la siguiente manera:

Cf = C (1 + i) n

Donde Cf indica la cantidad final a pagar.

Siguiendo con el ejemplo anterior, el cálculo queda de la siguiente manera:

Cf = 1.000 (1 + 0,02) ³

Cf = 1.061,28€

TIN y TAE: calculando los intereses de un préstamo

Como habrás podido comprobar mediante las fórmulas anteriores, el interés simple es más conveniente que el interés compuesto. Si bien en el ejemplo mostrado las diferencias no son notorias, en la práctica las diferencias lo son más: hay más periodicidades, la cantidad del préstamo es mayor y los intereses, por supuesto, lo son más.

Sin embargo, si te preguntas que de dónde vas a sacar los valores para calcular los intereses del préstamo, tenemos la solución: gracias al TIN y al TAE. Te lo explicamos:

El TIN son las siglas de Tipo de Interés Nominal y es el porcentaje de intereses que nos van a pedir. Es decir, es la tasa de interés comentada anteriormente. Por otro lado, el TAE es un porcentaje que nos ayuda a entender mejor el porcentaje a pagar por el préstamo ya que no solo tiene en cuenta el TIN sino otros factores como comisiones de estudio, comisiones de apertura, cuotas de liquidación, plazo de amortización, etc.

Como podemos ver, el TIN es, digamos, el cálculo básico de los intereses del préstamo, mientras que el TAE es algo más real, ya que tiene en cuenta otros factores que afectan directamente al préstamo. Es por ello que el TAE sea el interés que usaremos para comparar préstamos en diferentes entidades debido a su carácter homogeneizador de conceptos de un préstamo.

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