Un Fondo de Inversión es una cantidad de dinero o patrimonio, sin personalidad jurídica, que se constituye con las aportaciones de todos sus inversores y se administra por una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva. Un certificado de participación representa los derechos de propiedad.

Al realizar la compra de un fondo de inversión se está en realidad comprando una pequeña parte de su cartera. Cada parte del fondo recibe el nombre de participación. El precio de cada una de estas participaciones, a una determinada fecha , se conoce como valor liquidativo del fondo. El valor liquidativo de las participaciones es el resultado de dividir el patrimonio del fondo entre el número de participaciones existentes.

En la práctica si usted invierte 1.000 euros en un fondo que tiene un valor liquidativo de 118,74 EUR, recibirá 8,42 participaciones de este fondo. El número de participaciones que usted puede tener no tiene por que ser necesariamente un número entero como en las acciones de bolsa.

Al comprar participaciones de un fondo de inversión la entidad gestora coge su dinero, lo añade al "nuevo" dinero que entra en el fondo y lo invierte en acciones, en renta fija, activos monetarios, derivados,... o en una mezcla de todos ellos según la política de inversión que tenga establecida. El total del dinero que tiene el fondo tanto el que está invertido como el que no constituye el patrimonio del fondo. En cuanto a los títulos (acciones, obligaciones,...) que posee el fondo también se conocen como los activos del fondo y su conjunto constituye la cartera del fondo.

Si que usted invierte 1.000 euros en un fondo de acciones europeas cuyo patrimonio alcanza los 10.000.000 euros y cuyos principales activos son, por ejemplo, acciones de Royal Dutch (10%), Société Générale (8%) y Telefónica (5%). Pues bien, los 1.000 euros que usted tiene invertidos en participaciones de este fondo significan que usted posee 100 euros en acciones de Royal Dutch, 80 euros en acciones de Société Générale y 50 euros en acciones de Telefónica. Por lo tanto indirectamente posee todos los títulos presentes en la cartera del fondo.

Las aportaciones que hacen los inversores se invierten en activos financieros con el fin de obtener la mayor rentabilidad posible, estos activos suelen ser: acciones, letras, bonos, obligaciones, productos derivados..., aunque también pueden invertirse en activos no financieros, como bienes inmuebles, arte...

Los inversores en el fondo, pueden en cualquier momento obtener su reembolso total o parcial.

A excepción de algunos fondos garantizados, los fondos no garantizan ninguna rentabilidad. Por lo tanto es importente recordar que el valor del fondo es el valor de todos sus activos y si esos activos pierden valor, el fondo también perderá valor. No obstante la probabilidad de que usted pierda todo su dinero al invertir en un fondo de inversión es realmente ínfima aunque se debe tener en cuenta que puede perder dinero con un fondo de inversión.

Las ventajas de los Fondos de inversión

Los fondos de inversión ofrecen una serie de ventajas a los inversores

  • No requieren grandes sumas de dinero




Si usted posee sólo 1.000 euros, le será  difícil invertir en un conjunto diversificado de acciones. Por el contrario, si invierte en un fondo de inversión no tendrá este problema y, además, los costes se repartirán entre todos los partícipes.

Por otra parte, una vez realizada la inversión mínima inicial puede seguir haciendo aportaciones por cantidades pequeñas a través por ejemplo de un plan sistemático de ahorro.

  • Fáciles de comprar y vender

Para suscribir participaciones de un fondo de inversión puede hacerlo directamente en el banco o caja de ahorros que sea depositario del fondo,  mediante una llamada telefónica o a través de un supermercado de fondos . Pero independientemente de la opción escogida, comprar un fondo de inversión es una operación muy sencilla.

  • Instrumentos bien regulados

El fondo de inversión debe respetar una reglas marcadas por su propio reglamento de gestión y siempre dentro del marco de la Ley y Reglamento de las Instituciones de Inversión Colectiva. Por otra parte, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tiene la función de controlar la actuación de los propios fondos de inversión y proteger a los partícipes de las malas actuaciones de los gestores.

La entidad donde están depositados los títulos que el fondo tiene en cartera y la encargada de tramitar las suscripciones y reembolsos de participaciones tiene como obligación supervisar y vigilar la actuación de la entidad gestora. Deberá comprobar que la gestora ha respetado los coeficientes y criterios de inversión previstos en la ley así como controlar que el cálculo del valor liquidativo ha sido realizado correctamente. También debe contrastar la calidad y suficiencia de la información, documentación y publicidad remitida a la CNMV.

  • Están gestionados de forma profesional

Para invertir en un fondo de inversión conviene que el partícipe entienda cómo funcionan los mercados de acciones y de renta fija,  pero el inversor deja que sea un equipo gestor profesional el que seleccione los valores para él.

Los fondos constituyen sin lugar a dudas la mejor opción para invertir en determinados mercados de difícil acceso para el pequeño inversor así como para aquellos inversores que no dispongan del tiempo, de ganas y del dinero necesarios para constituirse ellos mismos una cartera diversificada de títulos.