Cómo calcular la pensión

El cálculo de las pensiones de jubilación puede resultar un tanto engorroso, sobre todo a partir de las continuas reformas experimentadas en los últimos años. La ley actual, que entró en vigor en 2013, eleva la edad de jubilación de manera progresiva desde los 65 años de 2013 hasta los 67 años en 2027, además del número de años cotizados para concretar la cuantía de la pensión, pasando de los 15 años de 2012 a los 25 de 2022.

Todo el mundo, al margen de los años que le resten para alcanzar la retirada laboral, muestra interés por conocer cómo calcular la pensión de jubilación. Básicamente hay dos variables necesarios para conseguir la fórmula del cálculo de la pensión de jubilación. En primer lugar se encuentra el periodo cotizado y por otro las aportaciones efectuadas a la Seguridad Social durante el periodo establecido.

La carrera de cotización va en paralelo a la vida laboral, por lo que estas aportaciones dependerán en gran medida del salario recibido.

¿Cómo se realiza el cálculo de la pensión?

Para acceder a la pensión contributiva es necesario haber cotizado durante como mínimo 15 años, y para saber la cuantía de la prestación será preciso calcular la base reguladora. Este importe hace referencia a la media de las bases de cotización de los últimos años trabajados excluyendo las pagas extras.

Hasta 2013, cuando entró en vigor la nueva ley, para calcular la pensión de jubilación se tomaban en cuenta los últimos 15 años de cotización. Pero desde esa fecha se ha ido incrementando cada año el periodo de cotización para computar y en 2022 se calculará en base a lo cotizado sobre los últimos 25 años. Por su parte, en 2018 se utilizan los últimos 21 años, mientras que en 2019 la cifra se elevará hasta los 22.




Utilizando como referencia 2018, las bases reguladoras son de 252, que es el resultado de multiplicar los 12 meses del año por los 21 años exigidos. Para continuar con el cálculo debe dividirse la base reguladora obtenida entre el número de pagas, que será de 14 al año. En las tablas de la Seguridad Social se le conoce a este concepto como 'divisor', que se obtiene de multiplicar el número de años de cotización por las 14 pagas. Por ejemplo, en el caso de 2018, el divisor será 294, que se obtiene de multiplicar los 21 años computables por 14 pagas anuales.

En 2019 el divisor será 308 (22 x 14), alcanzando en 2022 los 350 (25 años computables por 14).

El incremento de la edad de jubilación y del periodo computado implicará que los nuevos jubilados obtengan unas pensiones muy por debajo de las que percibían sus antecesores.

Para conseguir el 100% de la jubilación será necesario cotizar un mínimo de años que variará en función del año de jubilación, que irá aumentando paulatinamente desde los 35,5 años de 2013 hasta los 37 años de cotización a partir de 2027. El periodo de cotización exigido para retirarse a los 65 años va creciendo anualmente a razón de tres meses.

En 2018, por ejemplo, que se jubilen con 36 años y seis meses o más, podrán retirarse con 65 años, mientras que los que cuenten con menos periodo de cotización deberán hacerlo con 65 años y seis meses. El próximo ejercicio, en 2019, con 36 años y nueve meses será posible recibir el 100% de la pensión con 65 años, mientras que por debajo de esa cifra de cotización tendrán que contar con 65 años y ocho meses para acceder a la jubilación. Ese aumento provocará que a partir de 2027 se exijan al menos 38 años y medio para retirarse a los 65 años, mientras que para aquellos con un tiempo de cotización inferior a esta cifra deberán abandonar el mundo laboral con 67 años.

Cuando el trabajador se jubila a una edad superior a lo establecido para cada año, tendrá un porcentaje adicional del 2% por cada año cotizado.

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