Paula García

Una cuenta bancaria aporta muchos beneficios, como disponer de tu dinero de forma cómoda y rápida, hacer tus pagos de manera instantánea y estar al día de la contabilidad. Sin embargo, ¿conoces los diferentes tipos de cuentas bancarias y cuáles son sus diferencias? ¿Te gustaría descubrir las ventajas de cada una de ellas?

Presta atención, te contamos todas las ventajas, condiciones y características para que escojas la que mejor se adapta a ti.

La cuenta bancaria que mejor se adapta a tu estilo de vida

Contar con una cuenta bancaria adecuada hace tu vida mucho más fácil. No obstante, debes tener en cuenta que no existen las mismas condiciones si eres estudiante, autónomo o empresario. O en cambio, si quieres tener una cuenta específica para una actividad en concreto.

Por esta razón, es importante que te informes para que elijas la cuenta bancaria que realmente necesitas. Estos son los diferentes tipos que puedes encontrar:

Cuentas corrientes

Las cuentas financieras más comunes son las cuentas corrientes. Tienen las opciones más sencillas: realizar pagos, transferencias, ingresos, etc.  Sin embargo, no disponen de ningún beneficio económico extra.

¿Para qué es adecuada? Uno de su usos más comunes es el de gestionar las finanzas diarias. Es decir, reúnes el capital en un mismo lugar, lo que te permite controlar tu cantidad de dinero, así como los ingresos y gastos que tienes mensualmente.

Cuentas de ahorro

Por otro lado, las cuentas de ahorro funcionan de una manera distinta a las cuentas corrientes.

¿Cómo funcionan? Al abrir una cuenta en tu banco, la entidad  accede a incrementar el dinero invertido en función de un determinado porcentaje cada año.


Por este motivo, cuanto más tiempo dispongas de tu cuenta corriente, mayor será el capital con el que dispondrás de cara al futuro. Es ideal cuando dispones de un capital extra que no necesitas en tu día a día y quieres destinarlo a ahorrar. Por ejemplo, para los estudios de tus hijos, tu jubilación o unas posibles vacaciones.

Cuenta nómina

Es el intermediario entre el empresario y el trabajador, ya que es la herramienta para recibir el pago del sueldo de forma periódica. En la cuenta nómina, también se puede domiciliar cualquier tipo de subsidio. Reúne una gran cantidad de beneficios como, por ejemplo, la devolución de un porcentaje de alguna transacción o la adquisición de una tarjeta de crédito sin cuotas de emisión, entre otros. Es una cuenta muy adecuada para las personas que se encuentran trabajando y tienen la oportunidad de ahorrar una parte de su sueldo.

Cuenta remunerada

A medio camino entre la cuenta corriente y la de ahorro se encuentra la cuenta remunerada. Tiene los beneficios de ambas, es decir, puedes hacer uso de tu capital sin tener un plazo fijo, pero cuenta con el beneficio de poder generar dinero simplemente por tenerlo en esa cuenta.

¿Para quién está destinada? Para aquellas personas que desean generar un capital mayor sin la necesidad de congelar sus ingresos.

Cuenta infantil y juvenil

Estas cuentas son ideales para ahorrar un capital para la educación de tus hijos. Abrir este tipo de cuentas no tiene ningún coste y la mayoría cuentan con límites de disposición del capital, así como intereses en función de la cantidad. Además, otro de sus beneficios es que cuentan con una libreta de cupones de descuento que pueden utilizarse en parques de atracciones, restaurantes, tiendas y otros establecimientos de ocio. Esta cuenta es una buena forma de que tus hijos aprendan a ahorrar y a organizar su dinero para el futuro.

Las diferentes cuentas bancarias cuentan con descuentos en algunos establecimientos, transacciones, otro tipo de cuentas, etc. Son muy fáciles de utilizar, ya que todas ellas cuentan con aplicaciones móviles y banca digital. Comodidad y facilidad para de gestionar tu dinero desde cualquier lugar.

Ahora ya conoces todas las ventajas de tener una cuenta bancaria adaptada a ti.

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