Paula García
Los fraudes más frecuentes en un e-commerce

El e-commerce, también conocido como comercio electrónico, es un sistema de compra y venta de productos o servicios que funciona a través de Internet. Los clientes y vendedores realizan sus transacciones mediante una plataforma digital que se encarga de gestionar los pagos.

En este ámbito, surge el fraude comercio electrónico, uno de sus principales riesgos. Pero, ¿qué tipo de fraudes existen y qué consecuencias tienen para un negocio? ¡Lo vemos!

Desventajas y riesgos en el e-commerce

Tener un comercio electrónico tiene muchas ventajas. Entre ellas, facilitar la expansión de un negocio en Internet, reducir los costes en infraestructuras y vender productos y servicios en cualquier zona geográfica.

Sin embargo, el uso de una plataforma digital para gestionar transacciones también tiene sus riesgos. Esto se debe a que existen criminales que se dedican a realizar ciberataques. No es necesario tener grandes conocimientos de informática para estafar. Por ello, algunos usuarios aprovechan los puntos débiles del sistema para cometer estos actos fraudulentos.

Los tipos de fraude más comunes

Los cibercriminales pueden cometer diferentes tipos de fraude. Es fundamental que los conozcas para evitar en la medida de lo posible que ocurran. Podemos encontrar los siguientes:

1. Fraudes con tarjeta de crédito

Este fraude es muy común. Consiste en que un estafador consigue un número de tarjeta de crédito y lo utiliza para pagar en un comercio electrónico. El comercio procesa el pago y, después, el titular de la tarjeta notará que hay un cargo en su cuenta que no ha realizado.

La forma de proceder del titular es ponerse en contacto con su banco para comprobar que esta actividad es fraudulenta y cancelar la tarjeta de crédito. El comercio se encarga, por tanto, de reembolsar el cobro al titular de la tarjeta.

2. Fraude de devolución




En este tipo de fraude, el usuario realiza una compra en una tienda digital. Una vez realizada la compra, se aprovechan de las políticas de devolución de la web para beneficiarse.

Uno de los ejemplos más comunes es el que tiene lugar cuando un cliente reclama no haber recibido el producto. Su intención es que el negocio envíe el producto por segunda vez por el mismo precio. En algunos casos, se puede incluso cancelar un pedido que ya se ha enviado, por lo que la empresa se quedará sin el pago del producto.

3. Fraude amistoso

Este fraude tiene lugar cuando el cliente no es consciente de que está cometiendo un fraude. Un ejemplo es cuando una persona menor de edad realiza un pago en un e-commerce sin la supervisión del titular de la tarjeta. Este se pondrá en contacto con el negocio para cancelar el pedido o para que le devuelvan el dinero.

Consecuencias de los fraudes para tu negocio

Si se comete un fraude en una gestión de pago, perderás dinero con esa venta. Pero eso no es lo peor, ya que, si tus clientes no se sienten seguros, dejarán de comprar en tu comercio electrónico.

En definitiva, la reputación de tu e-commerce estaría en riesgo. Por tanto, no permitas que desconfíen de tu sitio web. Te damos unos consejos para prevenir este tipo de fraudes:

  • Usa herramientas digitales que permiten reconocer la identidad del cliente. Además, plataformas como Signifyd se encargan de rechazar o aceptar transacciones de manera automatizada.
  • Ten en cuenta que hay cibercriminales que usan VPNs para ocultar su identidad en Internet (IP). Identifica las transacciones ilegales que se realizan de manera sospechosa desde la misma IP.

Si tienes un comercio electrónico, es probable que hayas sufrido alguno de estos fraudes. De esta manera, es esencial que cuides de tus clientes y que protejas tu negocio con una plataforma de protección de e-commerce. Con ella, evitarás las transacciones fraudulentas y los clientes podrán comprar de forma mucho más segura.

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