David Mendez Ruiz
Tarjetas virtuales: que son y cuáles son sus ventajas

Internet ha crecido de una forma vertiginosa y, con él, también la forma en la que compramos. No es nada raro que a día de hoy pidamos algún producto a través de una tienda online y recibamos el producto en casa. ¿Es esto fiable? En la mayoría de las páginas webs sí, pero hay ciertas personas que sienten miedo o inseguridad a la hora de realizar sus compras online. Por esta razón existen las tarjetas virtuales o tarjetas monedero. Pero, ¿en qué consisten exactamente? ¿Son realmente seguras? Todo esto y mucho más lo detallamos a continuación.

¿Qué es una tarjeta virtual?

Una tarjeta virtualtarjeta monederotarjeta prepago es un método de pago similar a las tarjetas bancarias físicas, pero con la salvedad de que su formato es digital, es decir, que no es necesario que tengas una tarjeta física para que puedas pagar, ya que puedes hacerlo con tu teléfono móvil.

Estas tarjetas virtuales son muy cómodas, puesto que se pueden almacenar en un wallet digital, como Google Pay o Apple Pay, están encriptadas y son fáciles y seguras de utilizar. De esta forma, cuando queramos pagar con una de ellas en un comercio o establecimiento, solo tendremos que acercar nuestro smartphone con tecnología contactless (NFC) al datáfono y así se nos cobra el pago (siempre que tengamos la tarjeta activada).

¿Por qué debería utilizar una tarjeta virtual?

Las tarjetas virtuales tienen ciertas ventajas que les hacen muy útiles frente al resto de tarjetas bancarias existentes. Te indicamos algunos motivos por los que deberías utilizar una tarjeta virtual frente a otra cualquiera:

  • No tienes por qué llevar tarjetas físicas en la cartera. Es decir, te evitas tener que llevar una tarjeta bancaria en tu cartera y, por lo tanto, no tienes por qué ir con ella a la calle. Además, es un trozo de plástico que ahorras al medio ambiente.
  • No tienes que dar muchos datos personales. Existen algunos bancos que no te exigen muchos requisitos para poder abrir una cuenta con ellos. De hecho, para ciertos bancos no tienes por qué dar ni tu nombre, ya que puedes abrir una cuenta en anónimo.


  • Decides cuándo hacer operativa la tarjeta. La tarjeta virtual permite que actives y desactives su validez de forma sencilla bloqueando o denegando los pagos a través de la app del banco que tengas o con la desconexión del NFC en tu smartphone.
  • Inmediatez. Es un hecho ya que la mayoría de tarjetas virtuales son tan fáciles de conseguir que incluso en algunos casos podrías tener una en menos de 10 minutos. Eso sí, si quieres hacerte con su formato físico tendrás que esperar a que te la envíen y pagar por ello.
  • Recargo de la tarjeta virtual. Tú tienes el control sobre el dinero que quieres gastar con ella. Eliges la cantidad, permites el pago con ella y listo.
  • Son independientes de tu cuenta bancaria principal. Esto es muy efectivo para asegurar la seguridad que te proporciona este producto. Es decir, si acceden a tu tarjeta virtual no podrán tener acceso a más allá de la tarjeta en sí, pero no datos personales. No obstante indicamos que la seguridad de estas tarjetas es superior a las de las tarjetas bancarias.

¿Es seguro operar con una tarjeta virtual?

La respuesta rápida es sí, es seguro operar con tarjetas virtuales incluso más que las tarjetas bancarias tradicionales. Esto se debe a múltiples factores enumerados anteriormente como que no tienes por qué dar datos personales, puedes activar o desactivar funciones a través de tu smartphone o incluso tener el control de lo que ocurre con tu tarjeta.

Al almacenarse tu tarjeta en un wallet digital, es difícil que esta te la roben a no ser que entres en sitios webs de dudosa confianza. En caso de que te la roben, es posible que accedan a datos de tu tarjeta pero, como ya hemos indicado, podemos bloquear el acceso a través de unos sencillos pasos.

La seguridad de una tarjeta virtual no solo se limite al wallet digital en el que está, sino al hecho en sí de que no tiene formato físico. Por tanto, la identificación del CVV/CVC, la fecha de caducidad y el nombre del titular se hacen efectivos en el wallet en el que están o en la app de la propia tarjeta, permitiendo que solo el usuario pueda acceder a ella. Los patrones biométricos del desbloqueo de smartphone o de confirmación de solicitudes bancarias también ayudan a proteger la información y detalles de la cuenta de la tarjeta virtual.

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