Índice bursátil Dow Jones
José Banda

Wall Street cerró este lunes su jornada más negra desde la crisis financiera de 2008. En concreto, el Índice Dow Jones sufrió una caída del 7,8%, la más pronunciada desde hace más de diez años con la quiebra de Lehman Brothers, debido al fuerte descenso de casi un 30% en el precio del petróleo y al temor a la expansión del coronavirus a nivel mundial.

El Dow Jones industrial perdió 2.000 puntos y cerró en los 23.848 enteros, hasta 5.700 puntos menos que el máximo alcanzado hace tan solo tres semanas. El tecnológico Nasdaq se despidió de los 8.000 puntos (7.948,03 enteros) y el S&P 500, índice basado en la capitalización bursátil de 500 grandes empresas cotizadas, acabó la jornada con una caída del 7,6% (2.746,56 puntos).


En este sentido, continúan las turbulencias en los mercados que ya se habían iniciado hace semanas, debido en gran parte a la incertidumbre de los inversores, preocupados por el impacto económico de la expansión global del coronavirus. A todo ello se ha sumado la batalla entre dos de los principales productores de petróleo del mundo, Arabia Saudi y Rusia, el pasado fin de semana. La ruptura de las negociaciones entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia ha causado un descenso muy pronunciado del precio del crudo, del que Estados Unidos es el primer productor mundial.

En concreto, el petróleo se hundió este lunes un 24% (hasta los 36 dólares el barril), y ha registrado su mayor caída desde la Guerra del Golfo del año 1991, tras la ruptura entre la OPEP y Rusia que ya hemos comentado y el temor a que dé comienzo una guerra de precios.

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