Miedo de los inversores ante un posible hunidimento de la eoncomía
Jesús Sánchez

La reciente decisión del Banco Popular Chino (PBOC) de reducir un 1'4% el valor del Yuan frente al dólar ha puesto en tensión a inversores y países. Su devaluación puede provocar un efecto migratorio de capitales que podría desembocar en el hundimiento de la economía mundial. Los ojos están puestos en EEUU, esperando que el presidente, Donald Trump, no inicie una guerra de divisas. Hao Zhou, analista de divisas de Commerzbank, lo resume de una forma sencilla: "Un tsunami se acerca". 

El principal problema al que la economía mundial se enfrenta es a la inestabilidad financiera que puebla el globo. Ante unos mercados cada vez más débiles, el fortalecimiento del dólar (y aún más del euro), los inversores reconocen en China una protección frente a los vientos en contra. Es, por tanto, una decisión que trasciende más allá de las decisiones de Trump; y que debería ser tenida en cuenta para evitar un colapso fruto de una guerra de divisas.

El Yuan se erige pues como un activo flexible a merced del mercado. Estas fluctuaciones pueden acabar de convencer a grandes capitales de cambiar sus yuanes por otras divisas más estables, fomentando así la presión vendedora, y en consecuencia, la salida de inversores.


"Las implicaciones de que se haya sobrepasado la zona de los siete yuanes por cada dólar son tremendas. Veremos una nueva oleada de depreciaciones en las divisas asiáticas y el sentimiento risl-off podría ir más allá en los mercados globales. En conclusión, estamos ante un lío en los mercados", anota el experto de Commerzbank.

Esta devaluación del yuan puede desencadenar una serie de movimientos que no son un buen presagio para los mercados y la economía global. Mayor volatilidad en los mercados, una guerra de divisas o una mayor desaceleración de la economía china podrían ser algunas de las consecuencias que acabeN con el ciclo de crecimiento de la economía global.

 

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No