David Mendez Ruiz
Invertir en vivienda

Los tiempos han cambiado y la forma en la que podemos conseguir una vivienda también. Si antes lo habitual era ir al banco a pedir un préstamo hipotecario, ahora podemos realizar otro tipo de inversiones que nos permitirá tener una vivienda sin tener que hipotecarnos y, además, diversificando nuestro patrimonio. Hablaremos de todo ello, algunos consejos y definiciones para hacerte entender que el mundo de las viviendas han cambiado.

¿Cómo funcionan las hipotecas brevemente?

Antes de explicar las alternativas a la inversión en vivienda sin hipotecarnos, es importante que entendamos cómo ha funcionado hasta ahora la forma en la que conseguimos una vivienda.

Normalmente, el coste de una vivienda no puede soportarlo una persona por lo que suele acudir a un prestamista (banco o entidad financiera) para que le preste una hipoteca y pueda hacer una inversión directa (concediendo la totalidad de su dinero) al vendedor. Se produce un apalancamiento financiero a través de un préstamo, siendo los beneficios obtenidos del banco los ingresos mensuales por la cuota hipotecaria junto a los intereses.

La principal desventaja que tenemos es el apalancamiento financiero el tiempo que nos dure la hipoteca, además de otros inconvenientes como no poder diversificar en otros productos, la baja liquidez y otros aspectos que soportamos a modo de coste de oportunidad. Siendo sinceros, aguantar inquilinos si tenemos alquileres puede ser un engorro en algunos casos debido a demoras o impagos que se puedan producir.

Los riesgos financieros que producen las hipotecas en nuestra economía familiar son altos frente a otras inversiones, sin contar el coste de oportunidad de no poder disfrutar ese dinero para otros proyectos. Incluso hay veces en las que nuestro perfil queda excluido debido a nuestras características como ahorrador (no tener nómina, contrato fijo, un solo ingreso, etc).

Pero, ¿has pensado en las posibles alternativas a invertir en la vivienda que existen? ¡Te las contamos!


Invertir en vivienda sin hipotecarse es posible: las compras compartidas y las SOMICI

Si has pensado recientemente en invertir en vivienda deberías conocer previamente cuáles son las diferentes alternativas que existen:

Compras compartidas

Por un lado, debemos mencionar la existencia de la copropiedad, que viene siendo una solu˙ción a los problemas planteados anteriormente. El acuerdo de propiedad conjunta permite a las personas que se unen derechos y privilegios para la propiedad inmobiliaria.

Es decir, los usuarios podrán unirse a otros inversores para poder adquirir un bien inmueble y poder evitar el apalancamiento financiero, con el objetivo de diversificar mejor nuestro patrimonio. Dependiendo de cómo lo configuremos, podemos disfrutar de la vivienda y rentas (por alquiler) que obtengamos, derecho a venderla y el uso de la propiedad de acuerdo con la parte que hayamos designado.

SOMICI

Las SOMICI, por su parte, son otro tipo de copropiedad en las que podemos invertir en una cartera de activos inmobiliarios cuyos beneficios son iguales a la inversión directa. De esta forma, queda diversificado el mercado inmobiliario español donde organizaciones están especializadas en este tipo de inversiones y se atrae financiación de nuevos inversores.

Como te acabamos de explicar, son productos de inversión en los que la inversión son alquileres inmobiliarios. Obviamente para llegar a este punto hay que tener una cartera con buenas cantidades y que sepa que va a asumir grandes riesgos, si lo prefiere, ya que puede elegir perfiles con bajo riesgo. Esto variará dependiendo del tipo de bienes inmuebles, la localidad en la que se encuentre y otros factores.

Por último, destacar la importancia que tienen estos productos para las personas que quieran invertir en vivienda sin tener que hipotecarse. Para ello, hay que tener claro que muchas veces las inversiones no pasan de propiedad únicamente nuestra sino, todo lo contrario, de un gran número de personas o de una organización, a la que pertenecen las propiedades en las que invertimos.

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