Definición de Comisión de apertura

El concepto de comisión de apertura hace referencia a la cantidad de dinero que una entidad financiera cobra en el momento de formalizar el préstamo y cuya justificación es la de cubrir los gastos administrativos y de gestión del préstamo.

La comisión de apertura sirve para promocionar un buen tipo de interés, es decir, un producto con un tipo de interés muy reducido. Al mismo tiempo se aprovecha esto para disparar la comisión de apertura.

Calcular comisión de apertura

Ante su fluctuación puede oscilar entre el 0% y el 3% del importe total del préstamo en hipotecas a interés fijo y del 0% al 1% en hipotecas a interés variable. Está considerado una especie de impuesto, en gran parte porque no se entiende que los gastos de formalización puedan cambiar tanto de una entidad a otra.

La comisión de apertura se abona en el momento en que se contrata el préstamo e incluso las propias entidades se encargan de financiarla incluyéndola en la cantidad total de dinero prestado, por lo que pagará la comisión más los intereses que genere la propia comisión.

En el caso por ejemplo de solicitar un préstamo de 100.000 euros y de tener una comisión de apertura del 1%, la entidad bancaria desembolsará 100.000 euros, pero en realidad serán 101.000 la cantidad financiada, por lo que los intereses recaerán sobre los 101.000 euros.

Puede ocurrir en ocasiones que una comisión de apertura resulte más importante que unas décimas arriba o abajo del tipo de interés. Para entender mejor te lo explicamos con un ejemplo:


Una persona pide un préstamo por valor de 100.000 euros, a devolver en 15 años en cuotas mensuales. Tiene las siguientes opciones:

  • Opción A: un interés aplicado del 3,5% y comisión de apertura del 1,5%.
  • Opción B: un interés aplicado del 3,65% y una comisión de apertura del 0%.

En el caso de la:

  • Opción A: pagará por los intereses 28.678 euros y 1.500 euros de comisión de apertura = 130.178 euros
  • Opción B: pagará 30.008 euros y 0 por la comisión de apertura = 130.008 euros

Por lo tanto, le conviene más la primera opción pese a tener un tipo de interés más bajo.