Definición de Briefing

El significado de briefing es el documento informativo que aporta un cliente a una empresa en donde se recoge la información más relevante del primero. Con estos datos de utilidad se facilita el desarrollo de una acción. Una traducción de briefing podría ser instrucciones.

El briefing en marketing es un elemento instructivo que sirve como punto de partida para el desarrollo de una tarea. A través de estos informes se establecen las bases para crear una campaña o una marca. Hay varios sectores que recurren al briefing, como son la industria publicitaria, el ámbito del diseño o las comunicaciones públicas.

Cuanto más completa sea la información aportada por el cliente, mejores resultados se cosecharán. Es una forma de conocer más en profundidad a dicho cliente, empaparse de su filosofía y métodos de trabajos. De alguna manera se considera que constituye la base a partir de la cual se comienzan a establecer las estrategias con las que conseguir los objetivos establecidos.

No hace falta contar con un documento demasiado extenso. Eso dependerá de las características de la empresa cliente y la envergadura del proyecto.

Cómo hacer un briefing

Hay que decir que no existe un briefing común en el mundo del marketing, ya que cada campaña o proyecto cuenta con unas características propias. Sin embargo, sí que hay una serie de aspectos comunes para hacer un briefing publicitario:



  • Objetivos: consiste en un resumen del proyecto, en donde se establezcan los servicios o productos con los que se trabajará. También deben aparecer los objetivos exactos que pretende el cliente, que pueden ser aumentar las ventas, darse a conocer o simplemente fidelizar clientes.
  • Marca: presentación de la firma para comprender realmente lo que desea el cliente y cuál es la filosofía de la compañía. Deben incluirse la historia y trayectoria de la firma.
  • Target: será preciso concentrar la propuesta sobre una audiencia concreta. Es preciso saber a quién nos dirigimos (edad, sexo, profesión, estudios, etc.)
  • Estructura: establecer las partes que tendrá la campaña. Cuando se trate de una página web hay que detallar las secciones y resumen de cada una.
  • Estilo: hay que elaborar unos contenidos atractivos y originales, que se ajusten a la idea del cliente.
  • Indicadores de éxito: se emplean para fijar métricas que nos permitan saber los resultados.
  • Gasto: conocer el presupuesto que maneja el cliente. Sabiendo esto se conocerá qué tipo de propuesta se le puede presentar.
  • Plazos: proporcionarle al cliente unas fechas de entrega que sean realistas.
  • Entrega: una vez finalizada la campaña debe entregarse todo el material informativo y audiovisual al cliente.

Plantilla Briefing Creativo