David Mendez Ruiz
Gestión de las finanzas en pareja

Llevar las finanzas de tu hogar en pareja no es tarea fácil. Cada uno tiene unos gustos y preferencias que le diferencia el uno del otro y es normal que no salga bien siempre. No tenemos que preocuparnos por ello, pues podemos solucionarlo tratando de evitar los errores que se cometen en este tipo de economías. A continuación, te dejamos los aspectos que pueden afectar a las finanzas de tu hogar si vives en pareja y no lo llegas a controlar a tiempo.

¿En qué suelen fallar las parejas al gestionar sus finanzas?

Gestionar las finanzas en pareja puede llegar a ser complicado para algunos, te exponemos los errores más comunes para que puedas evitarlos.

1. No hablar sobre la economía familiar

Fundamental que tengamos confianza y seamos honestos con la economía que hay en nuestro hogar. Tenemos que hablar de los ingresos que entran en casa, de los gastos que tenemos y de las necesidades de ahorro que tiene cada uno de los individuos de la pareja.

Si no eres capaz de hablar con tu pareja de números o, simplemente, no le das importancia, no tendremos una economía sana y por tanto podemos tener deudas que saldar u otros problemas financieros.

2. Dejar claro nuestros objetivos

Cada pareja es un mundo y es imposible que cada uno tenga los mismos gustos, preferencias y hábitos. Cada persona viene de una familia diferente y la educación financiera que recibieron es bien diferente de la otra persona.

Por ese motivo, tenemos que dejar claro los objetivos que tenemos dentro de nuestra economía y las metas de cada uno. Si alguno de los dos quiere ahorrar consumiendo más eficientemente, hay que hablarlo.

3. Tener un presupuesto común

Implicar a la pareja en un único presupuesto hará que ambas personas se impliquen en el proceso de mantener sana sus finanzas.




Un ejemplo podría ser la compra de una vivienda. Ambos individuos tendrá un rol para aportar dinero suficiente para pagar la hipoteca (ya sea más o menos, eso no es lo que preocupa), implicarse en cómo destinar los recursos a los demás gastos del hogar y a ahorrar si es necesario.

4. Contar con un plan de ahorro que funcione

Sí, tenemos que tener unos objetivos para ahorrar, ya que no siempre vamos a disponer de los recursos que necesitemos para gastar. Nuestro consejo es que valoremos ciertos aspectos que puedan afectar al ahorro y ponerlos en práctica, nos sentemos semanalmente para valorar en qué ahorrar y gastos tenidos, etc.

Aquí, de nuevo, es imprescindible que encontremos el momento para comunicarnos y expresar de forma equitativa nuestro punto de opinión para llegar al ahorro. El plan de ahorro, pues, se hace fundamental en una pareja.

5. Valorar los imprevistos

Deja parte de tus ahorros para aquellos gastos imprevistos que puedan surgir. Que se rompa una lavadora te puede pasar a ti y a cualquiera en cualquier momento. Hay que ser precavido y dejar un fondo de emergencia para tales casos, incluso si pensamos que no nos puede llegar a pasar.

6. No tomar buenas decisiones

Las decisiones en pareja las tomaremos en pareja. Si hay alguna decisión que la hagamos de forma individual, el responsable será la persona que la haya tomado.

Tampoco hace falta que cuando suceda algún mal empecemos a echar la culpa inmediatamente al otro. Mejor es tomar cartas en el asunto y arreglarlo eficazmente que ponerse a lamentarse. Recalcamos la importancia de la comunicación y de ser permisivos con el otro.

7. No destinar a la jubilación

Muchas parejas se olvidan de esta parte pero puede llegar a ser vital para muchos: destinar parte del dinero para su jubilación.

Esto se puede hacer de diversas formas como el ahorro propio o instrumentos financieros como un plan de jubilación o un plan de pensiones. Tenemos que encontrar aquel que más se ajuste a las necesidades de ambos individuos, valorando nuestras capacidades y objetivos.

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