Raquel Hernández No hay comentarios

¿Cuánto se lleva Hacienda de una pensión de jubilación?

A efectos fiscales, las pensiones por jubilación se consideran como rendimiento de trabajo y, por tanto, tributan en el IRPF. De esta manera, un porcentaje de lo que reciben los pensionistas a través de la Seguridad Social vuelve a las arcas del Estado por medio del Impuesto sobre la Renta. Pero, ¿qué tipo de retenciones aplica Hacienda a los jubilados? ¿Cómo puedes calcular tu pensión neta?

Teniendo en cuenta que las retenciones se calculan en función de la cuantía recibida por cada jubilado, en este artículo, podrás averiguar cuánto se lleva el Estado de tu pensión por jubilación y saber más acerca de la tributación de las pensiones.

Retenciones de IRPF de las pensiones de los jubilados

El IRPF permite calcular las retenciones mensuales de cada trabajador y, en este caso, de un pensionista. Dichas retenciones deben ser añadidas en la Declaración de la Renta en los meses de abril a junio de cada año de cara a liquidar el impuesto correspondiente. En España, un pensionista que no tiene hijos a cargo ni presenta ninguna minusvalía sufre una retención sobre su prestación por jubilación cuando supera los 12.600 euros al año (es decir, 900 euros/mes en las 14 pagas que tributa a la Seguridad Social). Tomando como referencia la normativa fiscal vigente, los tramos actuales del IRPF son los siguientes:

  • 0 a 12.450 € = 19 %
  • 12.451 € a 20.200 € = 24 %


  • 20.201 € a 35.200 € = 30 %
  • 35.201 € a 60.000 € = 37 %
  • Más de 60.001 € = 45 %

Si bien no existen unos porcentajes particulares del IRPF para las pensiones de jubilación, sí muestras determinadas variaciones los límites mínimo y máximo establecidos. Hoy por hoy, una pensión media en España se sitúa en 1.077,52 euros y tiene una retención del 7%, mientras que la prestación de jubilación contributiva máxima ascienda a los 2.580 y la retención asciende al 19,23% (siendo 2.048 euros la cuantía mensual neta). En otras palabras, el jubilado que recibe la prestación máxima paga alrededor de 6.946 euros.

Asimismo, a la hora de calcular el IRPF de una pensión de jubilación, es conveniente tener en cuenta la situación personal y familiar del titular, como puede ser el número de hijos a cardo o de la existencia de minusvalías, además de la cuantía recibida.

Puedes calcular la retención exacta de tu pensión de jubilación con ayuda de la herramienta de Cálculo de Retenciones de la Agencia Tributaria, siguiendo unos sencillos pasos.

David Mendez No hay comentarios

¿Cuáles son los requisitos para la jubilación anticipada?

Muchas personas no saben o no conocen de la existencia de este tipo de estados. Incluso hay quien, aún conociéndolo, no saben que pueden acceder a él. La jubilación anticipada, como su propio nombre indica, significa la retirada antes de tiempo de su trabajo habitual siempre y cuando se alcancen unos requisitos. La edad actual de jubilación ordinaria es de 65 años y 2 meses, pero se prevee que ésta aumente cada año hasta llegar a los 67 años.

¿Quién puede acceder a la jubilación anticipada?

Se podrán acceder a varios tipos de jubilaciones anticipadas, dependiendo de las condiciones y del cumplimiento de los requisitos correspondientes.

  • Si se tiene la condición de mutualista a 1 de enero de 1967, se podrá acceder a la jubilación a partir de los 60 años.
  • Personas despedidas antes de abril de 2013 y no se hayan vuelto a dar de alta en la Seguridad Social, podrán tener una jubilación desde los 61 años.
  • La nueva jubilación a los 61 años será aplicable a todas aquellas personas que hayan sido despedidas después del 1 de abril de 2013 por alguna causa objetiva (ERE, técnicas, producción, económicas, etc)
  • Jubilación anticipada voluntaria. Para poder acceder a esta jubilación, se exige: tener una edad inferior en dos años a la edad ordinaria de jubilación de la que se ha establecido ese año y en ese momento (no establecemos ninguna concreto, pues como hemos indicado va aumentando cada año que pase); deberá tener una cotización efectiva de 35 años; además el importe de la pensión  deberá ser superior a la cuantía de la pensión mínima correspondiente a la jubilación a los 65 años.

En cuanto a las reducciones (de manera trimestral) que se pueden tener son las siguientes: período de cotización menor de 38 años, 2% de coeficiente de reducción; entre 38 y 6 meses y 41 años, 1'875% de coeficiente de reducción; entre 41 años 6 meses y 44 años 6 meses, 1'7% de coeficiente de reducción; a partir de los 44 años 6 meses, 1'625% de coeficiente de reducción.

Jubilación forzosa

Hablaremos de un tipo de jubilación anticipada especial, en concreto la forzosa. A este tipo de jubilación pueden acceder aquellas personas que hayan sido despedidas y tengan 61 años ó más (recordamos que esta edad, también cambiará). Los requisitos para poder acceder a esta jubilación, además del descrito anteriormente, los especificamos a continuación:



  • Cumplir una edad inferior en 4 años en la vigente jubilación ordinaria.
  • Estar suscrito a la demanda de empleo, al menos, 6 meses antes de pedir la jubilación.
  • Justificar el haber cotizado una cotización efectiva de, al menos, unos 33 años
  • Que a la persona se le haya despedido o perdido su trabajo debido a un despido objetivo que no le permita continuar su relación laboral.

Las reducciones aplicables a este tipo de jubilación también será trimestrales, y son las siguientes: menor de 38 años 6 meses, 1'875% de coeficiente de reducción; entre 38 años 6 meses y 41 años 6 meses, 1'750% de coeficiente de reducción; a partir de 41 años y 6 meses, 1'625% de coeficiente de reducción.

Jubilación anticipada de autónomos

Los requisitos para que se dé este tipo de jubilación son los siguientes:

  • Tener un máximo de dos años menos de la edad vigente de jubilación
  • Deberemos acreditar que hemos cotizado 35 años

En cuanto a las reducción aplicable a esta jubilación anticipada (si se ha solicitado dicha jubilación a su tiempo), podemos decir que es un coeficiente reductor de 7'5% por año de adelanto de la jubilación. Si quieres saber más sobre la jubilación anticipada en los profesionales por cuenta propia puedes consultar serautonomo.net donde se explican todos los detalles.

David Mendez No hay comentarios

Jubilación parcial: requisitos, cuantía, ventajas e inconvenientes

Cuando una persona llega a los 60 años, puede empezar a cobrar una pensión de jubilación. Esto lo puede hacer mediante la jubilación parcial. La jubilación parcial se da a cabo cuando una persona que tiene, al menos, 60 años, pasa a dejar de trabajar a tiempo completo para hacerlo a tiempo parcial y cobrar, a la vez, una pensión por jubilación. Este contrato a tiempo parcial podría o no estar vinculado a un contrato de relevo (trabajadores en desempleo o trabajadores que no son indefinidos).

Un contrato de relevo es aquel que se suscribe en una empresa para sustituir a un trabajador que ha solicitado la jubilación parcial y está regulado por los artículos 12.6 y 12.7 del Estatuto de los Trabajadores y por el Real Decreto Ley 5/2013. Se establece la obligatoriedad de estos contratos cuando en la empresa se produce una jubilación parcial sin que el afectado haya cumplido la edad ordinaria de jubilación.

¿Qué requisitos se deben cumplir?

Por lo general, los requisitos para acceder a este tipo de jubilación se basan en requisitos generales (pues dependerá si exista o no contrato de relevo para considerarse otras condiciones) que son los siguientes:

  • Alcanzar el mínimo de 60 años de edad.
  • Haber cotizado un mínimo de 15 (sin contrato) o entre 30 y 33 años (con contrato) de manera efectiva.
  • La reducción de la jornada laboral será entre un 25 y 50% (hasta el 75% en algunos casos específicos).
  • Para contratos de relevo, hace falta una antigüedad en la empresa de, al menos, 6 años; para los que no tienen contrato de relevo, esa antigüedad no es necesario.
  • Para poder acceder a la jubilación parcial: si no se tiene contrato de relevo, el trabajador podría haber estado contratado a jornada completa o parcial; mientras que si se tiene, deberá haber estado contratado a jornada completa.

¿Cuánto se cobra con la jubilación parcial?




En cuanto a la cuantía de la pensión de jubilación parcial, será el resultado de aplicar, de acuerdo con los años de cotización que acredite el trabajador en ese momento, calculada conforme a las normas generales del Régimen de la Seguridad Social de que se trate, el porcentaje de reducción de su jornada. Dicho porcentaje no podrá ser inferior a lo que resulte de aplicar ese mínimo de porcentaje al importe de la pensión mínima vigente ordinaria. Además, no se aplicaran coeficientes reductores dependiendo de la edad.

Dentro de los límites (mínimo de 25% y máximo de 85% de jornada habitual de trabajo), el porcentaje de reducción de la jornada podría ser incrementado por períodos anuales a petición del trabajador jubilado parcial mientras que dicha vacante sea cubierta por otro trabajador (llamado relevista).

Ventajas e inconvenientes de la jubilación parcial

Este tipo de jubilación presenta múltiples ventajas que el trabajador desconoce. Para empezar, es que al mismo tiempo que trabajas ya estás cobrando una pensión, lo cual favorece al trabajador en caso de que quiera desprenderse del trabajo poco a poco.

La siguiente ventaja es la que acabamos de comentar: muchos trabajadores consideran o sufren de un trauma el hecho de dejar su trabajo en el que tanto tiempo ha dedicado, por lo que la jubilación parcial es un buen método para ir dejando este trabajo de manera progresiva.

Además, podemos obtener casi mejores niveles de ingresos con la pensión de dicha jubilación que los ingresos que teníamos antes de formalizar dicho contrato de jubilación parcial.

Por otro lado, los inconvenientes que se presentan son escasos. En primer lugar, se podría modificar la jornada laboral de dicho trabajador, afectando a otros compromisos que éste tuviese en su lugar.

También, el hecho de dejar progresivamente el trabajo mediante el contrato a tiempo parcial es lo que podría generar cierta angustia en el trabajador por el hecho de tener que dejar el trabajo.

Tania Díaz No hay comentarios

¿Cuándo me puedo jubilar?

Hasta no hace mucho tiempo todo el mundo tenía claro que la edad a la que se producía la jubilación era los 65 años. Con la entrada en vigor de la ley que reforma el sistema nacional de pensiones en el año 2013. Dar respuesta a esta cuestión ya no es tan sencillo como antes.

Y es que una de las principales características de esta reforma es que no establece una edad fija para jubilarse, sino que la edad de jubilación va aumentando de forma gradual hasta llegar a los 67 años en el año 2027.

Si todavía no tienes muy claro a qué edad puedes jubilarte, te contamos que cambios ha introducido esta ley sobre la edad de jubilación y cuándo te puedes jubilar.

¿Cuál es la edad de jubilación?

Con la entrada en vigor de la ley 27/2011 sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de pensiones de la Seguridad Social. Se reforma el sistema nacional de pensiones y se retrasa la edad de jubilación de forma progresiva hasta los 67 años. La edad que a cada persona le corresponde para jubilarse depende conforme a la ley, de varios factores.

Esta ley reformista introdujo un periodo de adaptación progresiva. Este periodo afectará a tres aspectos relacionados con la jubilación.

La edad mínima de jubilación. Los años cotizados que se necesitan para acceder a ella y el número de años que computan para el cálculo de la pensión de jubilación. Este periodo de adaptación progresiva se producirá entre los años 2013 y 2027. Aunque determinadas adaptaciones terminaran de realizarse antes.


Edad de jubilación

Durante este periodo la edad de jubilación pasara de los 65 años a los 67 aumentado de forma gradual año tras año. En una proporción variable que en principio será mensual y desde el año 2018 aumentara en dos meses cada año. No obstante se mantiene la posibilidad de jubilarse con 65 en aquellos casos en que se cumpla el requisito de años cotizados.

Años utilizados para el cómputo de la jubilación

Además también se modifican los años sobre los que se realiza el computo para el cálculo de la pensión. Pasando de los 15 años que se utilizaban hasta la reforma de las pensiones a los 25 que se alcanzarán cuando finalice el periodo de adaptación a la ley. En este sentido el periodo de adaptación finaliza en 2022, por lo que se realizará un aumento de dos meses cada año.

Años cotizados

Por otra parte los años cotizados que se necesitan para acceder a la jubilación pasarán de los 35 años actuales, a los 38,5 años que serán necesarios cuando finalice el periodo progresivo de adaptación. En una proporción de aumento de tres meses más cada año desde que entro en vigor la ley

Requisitos para la jubilación

La reforma sobre la edad de jubilación afecta a todas aquellas personas que hayan nacido en 1948 y en adelante. Para todos aquellos que se encuentren dentro de este grupo caben dos posibilidades sobre la edad de jubilación.

Jubilarse con 65 años

Aquellas personas que cumplan con el aumento de año cotizados de acuerdo a la progresión de la ley, podrán seguir jubilándose a los 65 años. Hay que tener en cuenta que desde el año 2013 los año cotizados han aumentado de forma gradual en dos meses cada año. Partiendo de los 35 años que eran necesarios antes del año 2013 debemos sumar tres meses por año transcurrido. Así una persona que se desee jubilar con 65 años en el 2018 necesitará 36, 5 años cotizados.

Jubilarse con más de 65 años

Si la persona no cumple este requisito de 36,5 años cotizados. Tendrá que esperar hasta cumplir los 65 años y seis meses para poder jubilarse, que es la edad de jubilación fijada para el 2018.

Ivan García No hay comentarios

Tipos de jubilación

Hay distintos itinerarios para acceder a una prestación pública por jubilación en España. Entre otras cosas entran en juego distintos factores como la edad de retirada, de si se trata de una jubilación plena, del interés por continuar trabajando o de los requisitos que reúna el trabajador en el momento de la jubilación, entre otras cosas. Por ello, vamos a ver los diferentes tipos de jubilación que existen y sus características.

Modalidades de jubilación

Antes de dar el paso debes tener en cuenta que hay varias clases de jubilación, entre los que destacan, por encima de las demás, la jubilación ordinaria y la anticipada, aunque también hay otras muy comunes como la parcial, flexible, activa o diferida.

Jubilación ordinaria

Es la que se produce cuando el trabajador cumple la edad legal de jubilación. Hasta 2013 era de 65 años, pero la edad va aumentando de manera progresiva hasta llegar a los 67 años en 2027.

Para difrutar de la jubilación ordinaria hay que reunir una serie de requisitos como haber cotizado al menos 15 años a la Seguridad Social, de los cuales dos deben ser en los diez años previos a la retirada. La cuantía de esta prestación se calcula según los últimos 21 años de vida laboral, que será los últimos 25 en 2022.

Jubilación anticipada

Tiene lugar cuando la persona se jubila antes de la edad fijada por ley. Esto implicará además una reducción en la cuantía de la pensión, que será proporcional al tiempo en que se adelante. Hay tres modalidades:

  • Jubilación anticipada por cese involuntario: exige proceder de un cese involuntario por motivos objetivos de reestructuración empresarial, además de acreditar como mínimo 33 años de cotizaciones. La edad de jubilación podrá adelantarse hasta 4 años.
  • Jubilación anticipada por cese voluntaria: requiere estar dado de alta en la Seguridad Social y contar con 35 años efectivos de cotizaciones como mínimo. En este caso la edad de jubilación podría anticiparse un par de años.
  • Jubilación anticipada sin tener la condición de mutualista: está englobada dentro de la ley anterior, pudiendo acogerse a ella los que hayan cesado de manera involuntaria antes de abril de 2013 y se jubilen con anterioridad al 1 de enero de 2019. En este caso será preciso disponer de como mínimo 30 años cotizados, y el adelanto de la jubilación sería de hasta 4 años.


Jubilación parcial

Es la jubilación iniciada después del cumplimiento de los 60 años, simultánea con un contrato de trabajo a tiempo parcial y asociada, o no, con un contrato de relevo con un trabajador en situación de desempleo o que tenga concertado con la compañía un contrato de duración determinada.

Una vez que el trabajador se jubile del todo percibirá la pensión al 100%.

Jubilación diferida

Este sistema pretende favorecer la continuidad de la vida laboral del trabajador. En este caso la jubilación tiene lugar a una edad posterior a la edad ordinaria de retirada. Para ello, ofrecen un incentivo para incrementar la pensión que rondará entre el 2 y el 4% adicional por cada año cotizado de más una vez cumplida la edad de jubilación.

Jubilación activa

Esta modalidad permite que la persona jubilada compatibilice el 50% de la pensión con un trabajo, que puede ser a tiempo completo o parcial, como asalariado o por cuenta propia. Para acceder a ella es preciso retirarse con la edad ordinaria y haber alcanzado el 100% de la base reguladora.

Jubilación flexible

Es la modalidad derivada de la compatibilización de la pensión de jubilación con un contrato a tiempo parcial, dentro de los límites de jornada recogidos en el artículo 12.6 del ET. La cantidad que estaba recibiendo como jubilado se rebaja en proporción inversa a la reducción aplicable a la jornada de trabajo del pensionista. Esta disminución puede ser de un máximo del 50% y de un mínimo del 25%.

Tipos de pensiones

Ivan García No hay comentarios

Tipos de pensiones

Antes de finalizar la vida laboral hay que planificar cómo será el retiro después de todos los años trabajados. En España hay varios tipos de pensiones. La más conocida es la pensión por jubilación, que es la asignación que percibe mensualmente la persona retirada del mercado laboral una vez cumplida la edad y cumplidos los requisitos exigidos por la ley.

Cada año se amplía unos meses la edad de jubilación, hasta alcanzar los 67 años en 2027, con un mínimo de 38 años y medio cotizados. Dentro de las jubilaciones existen varios tipos, como la anticipada, flexible o diferida.

¿Cuáles son las clases de pensiones que existen?

Hay que diferenciar básicamente entre tres tipos de pensiones, como son las contributivas y las no contributivas.

Pensiones contributivas

Para disfrutar de una pensión contribuitva previamente ha debido de existir una relación previa con la Seguridad Social, además del cumplimiento de un conjunto de requisitos, como puede ser el cumplimiento de la edad de retirada, el estado de orfandad o viudedad, así como la existencia de un periodo mínimo de cotización. La cantidad a recibir dependerá en gran medida de la aportación hecha por el beneficiario durante la vida laboral.

Pensiones contributivas por jubilación

Según los diferentes tipos de jubilación que existen podemos encontrar:

  • Anticipada: está originada por el cese en el trabajo por una causa ajena al trabajador o por voluntad propia del mismo.
  • Ordinaria: la pensión disponible para aquellas personas que llegan a los años de cotización requeridos y que han cumplido la edad exigida de retirada.
  • Flexible: una vez que se accede a la pensión de jubilación puede compatibilizarse esta prestación con un contrato de tiempo parcial.
  • Parcial: consiste en la jubilación que comienza al cumplir los 60 años y que se puede compatibilizar con un contrato a tiempo parcial que puede estar asociado a un contrato relevo o no.

Pensiones contributivas por incapacidad permanente

Según el grado de inhabilitación de la persona afectada podemos encontrar varias pensiones:

  • Total: esta incapacidad inhabilita a la persona a realizar cualquier profesión. La pensión consta del 55% de la base reguladora del afectado.
  • Absoluta: la persona está inhabilitada para realizar cualquier profesión. Recibirá una pensión del 100% de la base reguladora.
  • Gran invalidez: la persona afectada necesita una persona que le asista para su actividad diaria. La pensión consta de la base reguladora más un complemento.


Pensiones contributivas por  fallecimiento de familiares

Dependiendo de quién sea la persona fallecido podemos encontrar pensiones de:

  • Viudedad: el cónyuge que resida con un fallecido dado de alta en el momento de la muerte y con al menos 500 días cotizados tendrá la posibilidad de recibir este tipo de pensión de manera vitalicia. No se requerirá ningún plazo de cotización cuando se trate de fallecimiento por accidente.
  • Orfandad: cuando se trate de menores de 21 años o estén incapacitados para desempeñar una tarea laboral, siempre que el causante estuviese dado de alta.

Pensiones no contributivas

Consisten en prestaciones otorgadas a personas que carecen de los suficientes recursos de subsistencia. Entre ellos se encuentran las prestaciones económicas, servicios sociales complementarios o la asistencia médico-farmacéutica.

Para acceder a la pensión no contributiva no es preciso haber cotizado nunca, y también pueden ser beneficiarios aquellos que no hayan cotizado lo suficiente para disponer de la ayuda contributiva.

Es posible compatibilizarla con un salario por empleo, con un tope de 11.540,73 euros anuales. El límite queda fijado por medio de la suma de la cantidad de la pensión no contributiva sumado al IPREM.

Entre los requisitos para beneficiarse de una pensión no contributiva está la ausencia de ingresos o rentas, con cifras por debajo de los 5.150,60 euros. Cuando se trate de cuantías por debajo de esta cifra y si se conviva con familiares, únicamente se cumplirá el requisito cuando la suma de todos los ingresos de la unidad familiar al año resulten inferiores a una serie de cifras. Por ejemplo, cuando se trate de convivencia con cónyuge o pariente de segundo grado y hada dos personas en la vivienda, el límite serán 8.756 euros.

Dentro de las pensiones no contributivas hay que diferenciar entre dos clases:

  • Jubilación: para recibir la pensión no contributiva por jubilación hay que contar con 65 o más años, residir en territorio nacional y haberlo hecho durante una década dentro del plazo de tiempo que oscila entre la media de la fecha de cumplimiento de los 16 años y la que afecta al devengo de la pensión. De este periodo, dos deben ser anteriores y consecutivos a la fecha de solicitud.
  • Invalidez: para mayores de 18 años y menores de 65 años. Deben vivir en territorio español y haberlo hecho como mínimo durante cinco años. También podrán beneficiarse de esta prestación los que acrediten una discapacidad igual o mayor al 65%.
Ivan García No hay comentarios

¿Cómo funciona el sistema de pensiones en España?

El sistema de pensiones públicas en España está gestionado por la Seguridad Social, contando con protección y reconocimiento por parte de la Constitución española en el artículo 41, en donde se recoge que "los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales ante situaciones de necesidad".

En España, el sistema público de pensiones se mantiene gracias a las aportaciones de todos los trabajadores, que por medio de sus cotizaciones a la Seguridad Social se encargan de nutrir la llamada 'Caja única', que es el fondo de donde sale el dinero para abonar las pensiones por jubilación. En otros países, para conservar este derecho, cada trabajador cotiza y aporta dinero para su plan de pensiones individual.

¿Cómo funciona las pensiones públicas de jubilación?

Las pensiones públicas en España se rigen bajo cinco principios:

  • Principio de reparto: las cotizaciones de los trabajadores en activo se encargan de financiar las prestaciones que haya en ese momento.
  • Principio de proporcionalidad contributiva: la cuantía de las prestaciones mantendrá una relación directa con las cantidades aportadas a la Seguridad Social, así como al periodo de cotizaciones.
  • Principio de universalidad: las personas que no hayan contribuido al sistema también podrán beneficiarse de prestaciones no contributivas que tienen por objetivo satisfacer las necesidades más básicas.
  • Principio de gestión pública: la Seguridad Social estará financiada y gestionada en todo momento por organismos públicos.
  • Principio de suficiencia de prestaciones: la cuantía de las prestaciones debe ser suficiente para garantizar las necesidades protegidas.

Una vez que el trabajador se retire del mercado laboral tras haber cumplido la edad legal de jubilación y haber cotizado los años correspondientes podrá acceder a una pensión mensual de carácter vitalicio. La cuantía de la misma variará en función de las bajas por las que haya cotizado en los últimos años de vida laboral (que alcanzará los 25 años en 2022), los años cotizados y el tipo de jubilación, que puede ser anticipada, diferida u ordinaria.


Para acceder a la pensión de jubilación pública hay que cumplir una serie de requisitos, como son:

  1. Tener cotizados como mínimo quince años.
  2. En el periodo de quince años anteriores a la jubilación hay que acreditar al menos un par de años de cotizaciones.

La ley de 2013, con cambios en la edad de cotización y en los periodos de cotizaciones computables para la pensión de jubilación, han provocado un mayor endurecimiento para acceder a esta prestación. De los 65 años establecidos para la retirada laboral en 2013, en 2027 se pasará a los 67 años. Podrán continuar jubilándose a los 65 años sin penalización aquellos que al menos hayan cotizado 38 años y seis meses.

Este formato de prestación pública exige para su viabilidad que haya más trabajadores activos que pensionistas, así que el sistema dependerá en gran medida de la pirámide poblacional. Sin embargo, en los últimos años, ante el envejecimiento de la población y la alta tasa de paro, el sistema ha sufrido un duro varapalo. Al gastarse más de lo que se ingresa, es decir, que los trabajadores activos no consiguen sufragar el gasto de las pensiones de jubilación, el Gobierno se ha visto obligado a recurrir al  Fondo de Reserva de la Seguridad Social, también conocido como la hucha de las pensiones, en donde se había ido acumulando el superávit de las cotizaciones desde el año 2000.

La previsión es que los trabajadores que se jubilan en el plazo de 10-20 años reciben unas pensiones inferiores a las que reciben los jubilados más recientes, sobre todo por la presencia de salarios más bajos y bases de cotización menores, así como la ampliación de los años de cotización y de la edad de retirada.

Tipos de pensiones

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¿Cuál es la pensión de jubilación máxima y mínima?

La Administración Central establece unos límites en las cuantías de las pensiones por jubilación, tanto por arriba (pensión máxima) como por abajo (pensión mínima). El pasado 30 de diciembre de 2017 se publicó en el BOE la revalorización de las pensiones en un 0,25% para 2018, lo que supone un crecimiento por quinto año consecutivo de este porcentaje, que es el mínimo establecido por ley, según el Índice de Revalorización Anual de las Pensiones (IRP o IRA), que tiene en consideración los gastos e ingresos del sistema, con un incremento mínimo del 0,25% y un techo máximo del IPC más un 0,50%.

Antes de conocer la pensión máxima y la mínima de jubilación en España es preciso conocer los tres factores de los que depende:

  • Base reguladora: la media aritmética actualizada con la variación del IPC del Importe de las bases de cotizaciones efectuadas en un plazo de tiempo determinado. En 2018 son los 21 años previos a la jubilación, pero irá incrementando hasta los 25 años en 2022.
  • Años cotizados: desde los 15 años de cotización se accede al 50% de la base reguladora, yendo en incremento hasta alcanzar el 100% de la base reguladora con 35 años y medio de cotización como mínimo, en 2018. También va en aumento esta cifra, en donde en 2027 será preciso contar con al menos 37 años de cotización para conseguir el 100% de la base reguladora.
  • Los años que se anticipe la jubilación. La pensión se irá reduciendo cuanto más tiempo nos alejemos de la edad de jubilación legal.

Aprende cómo calcular la pensión por jubilación que te pertenece. En caso de que sea inferior a la mínima o superior a la máxima no cobrarás el importe calculado, sino que el estipulado en los límites que te explicamos.

Pensión de jubilación máxima

La pensión de jubilación máxima en 2018 es de 2.580,13 euros al mes o de 36.121,82 euros al años. En el caso de percibir dos pensiones de igual naturaleza, la suma de ambas no debe rebasar el tope máximo.




Para conseguir la pensión máxima de jubilación sólo será posible cuando la retirada del mundo laboral se haga a partir de la edad ordinaria, no cuando se produzca con una anticipación de dicha edad. En cualquier caso, podrá rebasarse la pensión máxima en dos situaciones concretas:

  • Complemento de Maternidad: se disminuye el complemento frente al normativo (aumento de la pensión según el número de hijos).
  • Alargamiento de la vida laboral por encima de la edad legal: por cada año trabajado por encima de la edad legal de jubilación, el interesado conseguirá un porcentaje adicional entre la fecha en la que se cumplió dicha edad y la del hecho causante de la pensión. La cuantía estará determinada según los años de cotización acreditados en la primera de las fechas mostradas.

Pensión de jubilación mínima

En el caso de que la pensión resulte excesivamente baja suele imponerse un límite por abajo con el propósito de garantizar la suficiente cantidad de dinero para afrontar una serie de gastos. La pensión mínima de jubilación depende en gran medida de la situación conyugal del pensionista, que puede ser de estas tres formas: con cónyuge a cargo, con cónyuge no a cargo y sin cónyuge. La cantidad a percibir por el pensionista también dependerá de la edad de jubilación, ya sea por encima o por debajo de los 65 años.

La pensión mínima de jubilación después de los 65 años queda fijada en 606,70 euros cuando dispone de cónyuge aunque no esté a su cargo; de 639,30 euros cuando carezca de cónyuge y se trate de una unidad familiar unipersonal; mientras que ascenderá la mínima a 788,90 euros en el caso de aquellos jubilados con cónyuge a cargo.

En el caso de que la jubilación tenga lugar con menos de 65 años, las cuantías mínimas serán de 739,50 euros para los que cuenten con cónyuge a cargo; de 598 euros si no se tiene cónyuge y de 565,30 euros cuando hay cónyuge aunque no permanece a su cargo.

Tipos de pensiones

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¿Cómo calcular la pensión de jubilación?

El cálculo de las pensiones de jubilación puede resultar un tanto engorroso, sobre todo a partir de las continuas reformas experimentadas en los últimos años. La ley actual, que entró en vigor en 2013, eleva la edad de jubilación de manera progresiva desde los 65 años de 2013 hasta los 67 años en 2027, además del número de años cotizados para concretar la cuantía de la pensión, pasando de los 15 años de 2012 a los 25 de 2022.

Todo el mundo, al margen de los años que le resten para alcanzar la retirada laboral, muestra interés por conocer cómo calcular la pensión de jubilación. Básicamente hay dos variables necesarios para conseguir la fórmula del cálculo de la pensión de jubilación. En primer lugar se encuentra el periodo cotizado y por otro las aportaciones efectuadas a la Seguridad Social durante el periodo establecido.

La carrera de cotización va en paralelo a la vida laboral, por lo que estas aportaciones dependerán en gran medida del salario recibido.

¿Cómo se realiza el cálculo de la pensión?

Para acceder a la pensión contributiva es necesario haber cotizado durante como mínimo 15 años, y para saber la cuantía de la prestación será preciso calcular la base reguladora. Este importe hace referencia a la media de las bases de cotización de los últimos años trabajados excluyendo las pagas extras.

Hasta 2013, cuando entró en vigor la nueva ley, para calcular la pensión de jubilación se tomaban en cuenta los últimos 15 años de cotización. Pero desde esa fecha se ha ido incrementando cada año el periodo de cotización para computar y en 2022 se calculará en base a lo cotizado sobre los últimos 25 años. Por su parte, en 2018 se utilizan los últimos 21 años, mientras que en 2019 la cifra se elevará hasta los 22.




Utilizando como referencia 2018, las bases reguladoras son de 252, que es el resultado de multiplicar los 12 meses del año por los 21 años exigidos. Para continuar con el cálculo debe dividirse la base reguladora obtenida entre el número de pagas, que será de 14 al año. En las tablas de la Seguridad Social se le conoce a este concepto como 'divisor', que se obtiene de multiplicar el número de años de cotización por las 14 pagas. Por ejemplo, en el caso de 2018, el divisor será 294, que se obtiene de multiplicar los 21 años computables por 14 pagas anuales.

En 2019 el divisor será 308 (22 x 14), alcanzando en 2022 los 350 (25 años computables por 14).

El incremento de la edad de jubilación y del periodo computado implicará que los nuevos jubilados obtengan unas pensiones muy por debajo de las que percibían sus antecesores.

Para conseguir el 100% de la jubilación será necesario cotizar un mínimo de años que variará en función del año de jubilación, que irá aumentando paulatinamente desde los 35,5 años de 2013 hasta los 37 años de cotización a partir de 2027. El periodo de cotización exigido para retirarse a los 65 años va creciendo anualmente a razón de tres meses.

En 2018, por ejemplo, que se jubilen con 36 años y seis meses o más, podrán retirarse con 65 años, mientras que los que cuenten con menos periodo de cotización deberán hacerlo con 65 años y seis meses. El próximo ejercicio, en 2019, con 36 años y nueve meses será posible recibir el 100% de la pensión con 65 años, mientras que por debajo de esa cifra de cotización tendrán que contar con 65 años y ocho meses para acceder a la jubilación. Ese aumento provocará que a partir de 2027 se exijan al menos 38 años y medio para retirarse a los 65 años, mientras que para aquellos con un tiempo de cotización inferior a esta cifra deberán abandonar el mundo laboral con 67 años.

Cuando el trabajador se jubila a una edad superior a lo establecido para cada año, tendrá un porcentaje adicional del 2% por cada año cotizado.