Carme Diego No hay comentarios

Cómo interpretar el recibo del IBI

El recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles, IBI, o antiguamente llamado "Contribución", suele llegar a la mayoría de los hogares pasado el verano. Se trata de un recibo casi imposible de entender si no se tienen unas nociones básicas, por lo que en este artículo te damos las herramientas necesarias para descifrarlo.

En primer lugar debes saber que el IBI es un impuesto municipal cuya periodicidad es anual y que están obligados a pagar todos los propietarios de un inmueble, ya sea de naturaleza rústica o urbana.

Este impuesto está regulado por la Ley de Haciendas Locales y afecta tanto a los propietarios como a los usufructuarios de dicho inmueble.

Recibo del IBI: encabezamiento

En el encabezamiento de cada recibo debe figurar el objeto tributario, es decir, el inmueble de nuestra propiedad o del cual tenemos el usufructo,  y se identifica con la dirección física de esa propiedad.

En este aspecto hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, hay divergencias entre la dirección de nuestra propiedad que figura en el Catastro y la que se tiene según el ayuntamiento de la localidad en dónde se ubique. En caso de no coincidir esta dirección física es importante aclarar que se trata del mismo inmueble, ello se debe realizar recurriendo a la documentación registral que dispongamos de esta propiedad i comprobando que coinciden las referencias catastrales.

A continuación del objeto tributario debe figurar la referencia catastral, es decir, el código mediante el cual se identifica a cada inmueble en el Catastro, que es el organismo encargado de registrar todas propiedades del país, se trata de una base de datos cuyas referencias deben coincidir con las que figuran en el Registro de la Propiedad.

Bases imponibles y bases liquidables del recibo del IBI

Se trata de la parte central del recibo y la más complicada de entender, centrándonos en los inmuebles urbanos, que son los más comunes, encontraremos las siguientes casillas:


  • Valor catastral: se refiere al valor del suelo más el valor de construcción de la vivienda, en la mayoría de los casos suele ser más o menos la mitad del valor de mercado de la vivienda. Este valor se obtienen del resultado de una complicada operación aritmética en el que se tienen en cuenta muchas variables, entre ellas la ubicación del inmueble.
  • Base Imponible: es el mencionado valor catastral que puede ser ajustado por una serie de circunstancias como por ejemplo una revisión catastral.
  • Base Liquidable: es la cantidad que da lugar cuando se ha efectuado alguna revisión catastral que varía el valor de la propiedad.

Tipo de IBI

Se trata del tipo que se aplicará a esa base liquidable y que depende finalmente de cada Ayuntamiento pero que se ajusta a unos mínimos y máximos fijados por ley dependiendo del número de habitantes de la localidad. Así encontramos las siguientes casillas:

  • Tipo impositivo: es ese porcentaje al que anteriormente hacíamos referencia y que se aplica a la base imponible para obtener la cantidad que finalmente se abonará, como decíamos lo fija el Ayuntamiento, respetando unos mínimos y unos máximos determinados por el Estado.
  • Cuota: es la cantidad resultante de la aplicación del gravamen a la base liquidable, es la cantidad final a pagar si no se es beneficiario de ninguna bonificación de dicho impuesto.
  • Bonificación: es la reducción de un porcentaje del importe a pagar que se aplica en algunos casos como las viviendas de protección oficial o las cooperativas agrarias.
  • Deuda tributaria: cantidad resultante de la aplicación de la bonificación, por tanto, es la cantidad finalmente a pagar.
Carme Diego No hay comentarios

¿Qué es el Impuesto de Bienes Inmuebles o IBI?

[dropcap color="#000000"]E[/dropcap]l impuesto de bienes inmuebles, IBI, o también llamado "Contribución", es un impuesto directo de carácter local que grava la titularidad y los derechos reales que se tienen de cualquier bien inmueble, ya sea urbano o rústico.

El órgano encargado de la clasificación de los bienes inmuebles y su titularidad o los derechos establecidos se llama Catastro.

Dicho de otra forma, el IBI es un impuesto que grava la propiedad de los bienes inmuebles que poseemos, tiene carácter municipal y se devenga anualmente.

Quién debe pagar el IBI

A este impuesto están sujetos todos los propietarios de cualquier inmueble, independientemente del coeficiente de participación que se tenga en dicha propiedad o la forma jurídica en la que se ostente, esta titularidad siempre se acreditará mediante el Catastro y, en el caso de titularidades múltiples, salvo que se tenga un reparto porcentual, siempre se repartirá de manera equitativa entre los diversos titulares.

Cómo se calcula el Impuesto de Bienes Inmuebles

El recibo del IBI es algo complicado de interpretar, la base imponible sobre la que se calcula el IBI es el valor catastral de esa propiedad, es decir, el valor del suelo y la edificación, que marca el Catastro.Para calcular este valor catastral también se tienen en cuenta el número de habitantes que tiene el municipio dónde está ubicada esta propiedad.

De acuerdo con estas variables, se obtienen la cuota tributaria, que no es mas que la base imponible del tipo de gravamen que corresponda en cada caso. Por tanto, para determinar la base imponible de este impuesto se toma el valor asignado por el catastro, al que se le aplican una serie de reducciones  o incrementos en función de las fechas de revisión de los valores catastrales y, una vez ajustada esta base imponible, la ley de Haciendas Locales, fija unos gravámenes mínimos i máximos para cada inmueble en función de su ubicación.

Estos tipos mínimos son:



  1. Tipos mínimos: 0,4 % para bienes inmuebles urbanos y el 0,3 % cuando se trate de bienes inmuebles rústicos.
  2. Tipos máximos: 1,10 % para los urbanos y 0,90 % para los rústicos.

¿Qué inmuebles están exentos de pagar el IBI?

  • Los inmuebles propiedad del Estado, las Comunidades Autónomas o de las Entidades Locales, y que estén directamente relacionados con la defensa nacional, la seguridad ciudadana y los servicios educativos y penitenciarios.
  • Las carreteras, caminos y demás vías terrestres y de demonio público marítimo que sea de aprovechamiento público y gratuito.
  • Los bienes de la Iglesia Católica.
  • Los de las Asociaciones confesionales no católicas legalmente reconocidas y que tengan acuerdo de cooperación al respecto.
  • Los de la Cruz Roja.
  • Los inmuebles de los Gobiernos extranjeros destinados a representación diplomática o consular.
  • Los declarados monumento o jardín histórico de interés cultural.